Muchos expertos creen que un rail mal soldado y el deterioro de las vías fueron las causas directas del desastre ferroviario de Adamuz
La imagen de una España mal gobernada, que se aproxima al desastre, crece y ya causa espanto. Hay datos que reflejan la torpeza suicida de los gobernantes. Uno de ellos es que el Gobierno gasta en revisar la vía de Adamuz menos que en anuncios de «masculinidades» y el ‘Año Franco’.
De hecho, la estúpida torpeza de un gobierno de inútiles, la dejadez, la polarización excesiva, la corrupción galopante y los brutales enfrentamientos ente el gobierno y la oposición, además de la derecha frente a la izquierda, suponen un mal gobierno, un bloqueo en la toma de decisiones y una pérdida de confianza en las instituciones.
A nivel económico, Davos sentencia que la segunda gran preocupación de los expertos en España radica en la escasez de talento cualificado. La mano de obra especializada en España no es capaz de cumplir las demandas de la economía.
El tercer drama de la economía española son las graves carencias en los servicios públicos (incluyendo los caóticos transportes) y en los sistemas de protección social, que abarcan ámbitos como la atención sanitaria, la educación, las pensiones y las infraestructuras, lo que representa un retroceso serio del Estado de Bienestar.
La abultada deuda, no solo de la Administración, sino también de las empresas privadas y los hogares, también se cuela como uno de los cinco principales problemas en España.
El quinto drama español es la escasez de oportunidades económicas y el desempleo, un problema recurrente de la economía española que el Foro relaciona ahora, además, con el distanciamiento político y el creciente malestar de las clases medias.
Según Sánchez, un mentiroso insaciable de mentiras, la economía española "va como un cohete", pero según Davos, ese cohete falla, va lento y amenaza con estrellarse contra el suelo, convertido en una bola de fuego.
Los diagnósticos del Foro de Davos no dejan apenas margen para el autoengaño: España enfrenta una tormenta perfecta de riesgos estructurales graves y entrelazados. Un sistema de pensiones al borde del colapso demográfico, una escasez crónica y agravada de talento cualificado, servicios públicos y Estado de Bienestar en visible deterioro, deuda desbocada en todos los sectores y una polarización política tan extrema que ya funciona como parálisis institucional y acelerador de desconfianza.
Ante este panorama, la narrativa oficial de un crecimiento fulgurante y sin sombras resulta no solo optimista, sino mentirosa y directamente desconectada de la realidad que perciben los principales analistas internacionales.
El mensaje de Davos es diáfano y urgente: o se afrontan de una vez estos cinco dramas con seriedad, reformas profundas y consenso mínimo, o el famoso “cohete” español acabará estrellándose contra el suelo.
El drama de los trenes inseguros que se estrellan y causan decenas de muertos no sólo inunda el país de miedo e inseguridad, sino que es también la prueba evidente de que el país retrocede en muchos ámbitos.
El tiempo de las mentiras y los eslóganes felices se ha terminado. España necesita un gobierno serio y un esfuerzo colectivo gigantesco para salvarse del desastre hacia el que le empuja el socialismo.
Francisco Rubiales
De hecho, la estúpida torpeza de un gobierno de inútiles, la dejadez, la polarización excesiva, la corrupción galopante y los brutales enfrentamientos ente el gobierno y la oposición, además de la derecha frente a la izquierda, suponen un mal gobierno, un bloqueo en la toma de decisiones y una pérdida de confianza en las instituciones.
A nivel económico, Davos sentencia que la segunda gran preocupación de los expertos en España radica en la escasez de talento cualificado. La mano de obra especializada en España no es capaz de cumplir las demandas de la economía.
El tercer drama de la economía española son las graves carencias en los servicios públicos (incluyendo los caóticos transportes) y en los sistemas de protección social, que abarcan ámbitos como la atención sanitaria, la educación, las pensiones y las infraestructuras, lo que representa un retroceso serio del Estado de Bienestar.
La abultada deuda, no solo de la Administración, sino también de las empresas privadas y los hogares, también se cuela como uno de los cinco principales problemas en España.
El quinto drama español es la escasez de oportunidades económicas y el desempleo, un problema recurrente de la economía española que el Foro relaciona ahora, además, con el distanciamiento político y el creciente malestar de las clases medias.
Según Sánchez, un mentiroso insaciable de mentiras, la economía española "va como un cohete", pero según Davos, ese cohete falla, va lento y amenaza con estrellarse contra el suelo, convertido en una bola de fuego.
Los diagnósticos del Foro de Davos no dejan apenas margen para el autoengaño: España enfrenta una tormenta perfecta de riesgos estructurales graves y entrelazados. Un sistema de pensiones al borde del colapso demográfico, una escasez crónica y agravada de talento cualificado, servicios públicos y Estado de Bienestar en visible deterioro, deuda desbocada en todos los sectores y una polarización política tan extrema que ya funciona como parálisis institucional y acelerador de desconfianza.
Ante este panorama, la narrativa oficial de un crecimiento fulgurante y sin sombras resulta no solo optimista, sino mentirosa y directamente desconectada de la realidad que perciben los principales analistas internacionales.
El mensaje de Davos es diáfano y urgente: o se afrontan de una vez estos cinco dramas con seriedad, reformas profundas y consenso mínimo, o el famoso “cohete” español acabará estrellándose contra el suelo.
El drama de los trenes inseguros que se estrellan y causan decenas de muertos no sólo inunda el país de miedo e inseguridad, sino que es también la prueba evidente de que el país retrocede en muchos ámbitos.
El tiempo de las mentiras y los eslóganes felices se ha terminado. España necesita un gobierno serio y un esfuerzo colectivo gigantesco para salvarse del desastre hacia el que le empuja el socialismo.
Francisco Rubiales







Inicio
Enviar
Versión para Imprimir













Comentarios: