Voto en Blanco
Voto en Blanco
  Un blog para ciudadanos libres, para pensadores independientes, no para fanáticos

Información y Opinión

¿Está justificado el tiranicidio como fórmula para liberar a los pueblos oprimidos?


Nota

La eliminación del máximo líder de Irán, Alí Jamenei, muerto en un bombardeo israelí sobre Teherán, alienta a los que luchan contra los tiranos corruptos en todo el mundo y abre el debate a escala mundial sobre si asesinar al líder criminal que oprime y maltrata a su pueblo es o no lícito.

El asesinato deliberado de Jamenei ha colocado sobre la mesa de la actualidad mundial un debate ético, político y moral de primer orden que preocupa a la Humanidad desde hace milenios: ¿Es o no es lícito matar al tirano que se aferra al poder con uñas, dientes y armas, tras haberse convertido en torturador, asesino y obstáculo para la paz, la justicia y la libertad de su pueblo y del mundo?
---



Jamenei, el clerigo asesino de Irán, ha sido eliminado y el pueblo oprimido lo celebra
Jamenei, el clerigo asesino de Irán, ha sido eliminado y el pueblo oprimido lo celebra
En un mundo tenso y cruel, donde la opresión y la tiranía flagelan y angustian a millones de personas, asesinar al tirano portador del mal es una tentación a veces justificada e irresistible.

Filósofos como Aristóteles, Cicerón y Tomás de Aquino han defendido que, en ciertas circunstancias extremas, eliminar a un líder despótico puede ser no solo permisible, sino necesario para restaurar la justicia y salvar vidas inocentes.

El tiranicidio no es un invento contemporáneo. En la Antigua Grecia, Aristóteles distinguía entre reyes legítimos y tiranos, argumentando que el derrocamiento de estos últimos era un derecho natural de los oprimidos. En la Roma republicana, el asesinato de Julio César fue justificado por sus perpetradores como un acto para preservar la república contra la dictadura. Durante la Edad Media, Tomás de Aquino, en su Suma Teológica, sostenía que si un gobernante se convierte en un tirano que viola el bien común, su remoción —incluso por medios violentos— podría ser moralmente defendible si no hay alternativas pacíficas.

En tiempos modernos, este concepto ha sido invocado en contextos como el atentado fallido contra Adolf Hitler en 1944, justificado por multitud de pensadores.

Sobre lo que no existen dudas en el mundo del pensamiento, la filosofía, la política y la ética es sobre el derecho de los pueblos a resistir y combatir, con métodos pacíficos y democráticos, a los políticos que abusan del poder y promueven la injusticia, la opresión y la corrupción. Contra esos canallas siempre hay que luchar.

El tiranicidio no es un cheque en blanco: debe cumplir criterios como la proporcionalidad, la última instancia y la probabilidad de mejorar la situación, evitando un caos mayor. Los defensores del tiranicidio argumentan que, cuando un líder autócrata comete crímenes sistemáticos contra su pueblo, su eliminación se justifica porque puede prevenir sufrimientos masivos.

En el caso de Irán bajo Jamenei, el régimen teocrático ha sido acusado de ejecuciones masivas, con muchos miles de personas recientemente eliminadas sólo por pedir libertad en las calles.

Jamenei gobernó con puño de hierro durante 37 años, instauró un sistema que censuraba la crítica, prohibía elecciones libres, torturaba y mataba al disidente y exportaba terror a través de organizaciones financiadas como Hezbolá y Hamás, promoviendo el terrorismo y desestabilizando la región.

Para millones de demócratas y opositores al régimen de los ayatolás, la ejecución de Jamenei supone el fin de la tiranía religiosa más cruel y despótica del planeta.

Un tiranicidio como el de Irán no es venganza, sino un acto de liberación. Al decapitar el régimen, se abre la puerta a la libertad y la justicia, aunque no siempre ese es el resultado porque no todos los tiranicidios producen frutos de justicia y libertad. Algunos, como las ejecuciones de Muammar Gaddafi en Libia o Saddam Hussein en Irak, sembraron caos y violencia renovada.

La muerte de Jamenei ha provocado celebraciones en todo el mundo que ilustran el alivio de muchos iraníes en el exilio y disidentes internos, quienes ven en este evento una oportunidad para un Irán libre.

También existen críticos que se oponen a la ejecución de tiranos sangrientos, argumentando que viola principios internacionales como la soberanía estatal, los derechos de los tiranos y sus equipos represores y el derecho a la no intervención.

En este sentido, algunos países, sobre todo los que militan en la izquierda y han recibido ayudas de Irán, han condenado el tiranicidio del ayatolá como un acto de agresión imperialista. Otros se oponen a la eliminación de líderes sanguinarios aduciendo que no garantiza el fin de la opresión y que a menudo deja un vacío de poder que genera más violencia.

En España, Pedro Sánchez ha condenado la intervención de Estados Unidos e Israel en Irán, alineándose, de manera sorprendente, al lado de los criminales. El periodista Eduardo Inda escribe hoy que «Pedro Sánchez defiende a los terroristas: antes Venezuela y Hamás, ahora Irán, y siempre ETA»

Algunos destacan que presionar a autócratas puede llevar a regímenes aún más radicales, como ocurrió tras la caída del Shah en 1979. En Irán, mientras algunos lloran el "martirio" del ayatolá, otros lo celebran, sobre todo en secreto, por miedo a las represalias de la poderosa guardia del régimen.

No cabe duda de que el tiranicidio contra criminales como Jamenei puede estar justificado porque pretende salvar vidas y promover la libertad. Sin embargo, el verdadero cambio depende no solo de eliminar a un líder, sino de desmantelar sistemas enteros de despotismo.

Francisco Rubiales

- -
Lunes, 2 de Marzo 2026
Artículo leído 843 veces




Comentarios:

1.Publicado por mentalmente el 02/03/2026 07:34
Buenas a todos,

Voy a dejar el tema de Irán para otro día. Aunque ya saben lo que pienso. Porque en realidad en España tenemos algo que cada vez se va pareciendo más a un gobierno totalitario rompiendo con todas las instituciones. Algo que también se dice a menudo pero pocas veces se habla de todas las causas y una de ellas es la oposición discursiva.

Tengan en cuenta que la mayor parte del tiempo cuando yo hablo de "socialismo" no me refiero a las ideas precisas que se entienden como socialismo aplicadas, sino la manera de pensar que las sostiene, las motivaciones subyacentes a las políticas que entendemos de planificación de la economía, aunque en España no haya planificación de la economía. Pero hay socialismo en la mente de la sociedad y la política con las medidas que van aplicando, la censura, la concentración del poder, la compra de medios, instituciones, incluyendo el asalto a telefónica, indra, etc.

Hay un germen cultural que es el socialismo es a lo que yo me refiero, un modo de pensar que luego se traduce en políticas que falsamente se consideran de izquierda, a veces, de derecha, son falsas porque no parten de una cultura de defensa de la libertad, que es la que da origen verdadero a que haya una derecha e izquierda, parten de otro análisis, de un análisis de resultados, totalitario en pensamiento, materialista, cortoplacista, un análisis demagogo y populista, influido mucho por el socialismo en todas sus variantes, incluyendo el marxismo, siendo el marxismo en cierta manera menos socialista que sus predecesores ya que Marx solo lo veía como un medio para otra cosa, y nada de todo eso tiene que ver con la libertad y por tanto, con la izquierda y derecha reales, que solo tienen sentido dentro de haber aceptado primero, la libertad.

Si no aceptamos el derecho del otro a pensar diferente, no podemos decir que somos ni de derechas ni de izquierdas, estamos en una época política anterior al liberalismo, y también fuera del marco de la cultura democrática griega antigua, más cercana a un pensamiento feudalista e imperialista salvador. Estamos en un pensamiento quizás, de tipo primitivo, tribalesco, pero adornado con lenguaje moderno, y con tecnología creada gracias a las ideas de la libertad, que dieron origen a la mayor revolución científica de la historia.

Es que la libertad ha creado tanta riqueza que la sociedad ha perdido el norte fácilmente, se ha olvidado de todo, incluso de que se ha vuelto muy rica en comparación a todas las épocas humanas anteriores, gracias a algo en el pasado reciente, llamado liberalismo, que permitió innumerables avances en todo y una explosión demográfica y de esperanza de vida sin precedentes.

Entonces detrás del socialismo hay muchos culpables, entre ellos la riqueza misma, hay tanta riqueza que da espacio para estas cosas, para ideas parasitarias del hombre contra el hombre a través de los instrumentos del Estado. Es que hay tanta riqueza que es fácil sustentar la idea de que robar para repartir lo robado y no tener que trabajar está bien. Pero el problema, no tanto en sí de esta idea tan demagógica, es que la oposición a este discurso fácil, tampoco parece entender muy bien el problema.

Perdonen si me extiendo esta vez, pero voy a ser conciso en el tema.

El principal error de los defensores del pasados reciente de la libertad, y todavía muchos que siguen en el viejo mundo retórico, es estar casi siempre hablando del mercado libre, cuando esa no es la cuestión que revela la incógnita de porqué la gente cae en el socialismo, contrario a esa idea. De hecho, la riqueza que crea sin control el mercado libre es lo que sustenta el pensamiento socialista. Sin riqueza, sin abundancia, sin revolución industrial, el socialismo no existiría. Necesita esa base para existir. Trata de meterle el diente a todo eso. Pero lo hace mal. No es la manera apropiada de hacerlo.

Algunos del nuevo mundo también siguen con esta retórica pero han empezado a abrir los ojos al nuevo mundo, han empezado a ver que no es el punto relevante directamente. El tema no es el libre mercado o regulación o planificación, si bien, es un tema interesante, especialmente porque ahí es donde se evidencian muchos errores finales del resultado del socialismo, pero no es el más importante. Porque no es el tema que hace caer en esa ideología, solo es el tema que se relaciona con el fracaso final. El tema económico solo es el tema final.

Entonces estos opositores pseudoliberales abren el libro desde el último capítulo, señalando donde falla el socialismo al final, pero pocos señalan donde falla desde el principio, y sin tener que ver con la economía. El socialista termina asumiendo que su ideología es tan buena, que no necesita respetar otras ideologías, ni la separación de poderes, ya que es un problema para implantarla, ni medidas anticorrupción, ya que cree de verdad que el mero hecho de ser socialista te hace honrado y buena persona. Solo por pensar en esa ideología creen que vale todo. Ustedes pueden comprobar repetidamente como lo dicen incluso.

Ese es el error más grave del socialismo. Esa posición totalitaria de todo. Contraria a la libertad desde un principio ante la presuposición de una perfección divina de su propia ideología, que no admite siquiera la duda al respecto.

¿Qué pasa con los pseudoliberales del viejo mundo? Ahí va el tema:

Olvidan al 99% en sus discursos que lo principal a la hora de defender la libertad es acabar con los criminales, con la corrupción política, y con los tiranos, (ejemplo el tema de hoy), e impedir que prosperen y que existan en el futuro. Se olvidan de eso que es lo primero. Empezando por ahí, ya vamos listos. Se han olvidado de lo fundamental en temas de libertad que es acabar "con los malos" e impedir que siga habiendo a futuro, dejar de cultivar el "mal" para siempre.

Al 90% olvidan que precisamente en relación a eso las medidas liberales fundamentales antiguas hasta hoy, como la presunción de inocencia, la separación de poderes, y luego otras ideas que se fueron agregando, como la primera y segunda enmienda en la constitución de USA, es precisamente para lograrlo, para impedir la corrupción, impedir los abusos del Estado, impedir un potencial avance totalitario en cualquier circunstancia futura.

En relación a esto también se olvidan de que el socialismo, culturalmente, conceptualmente, ideológicamente, en su esencia, es contrario a todo esto anterior, aunque se disfrace de izquierdista, y no debería tener siquiera una oportunidad de participar para destruir el sistema de libertades. La verdadera izquierda nunca fue socialista y nunca podría serlo.

Y poner a Dios por encima del gobierno en la constitución también avanza en este sentido, se trata de que el gobierno no se considere a sí mismo Dios, para eso sirve que Dios esté en la constitución, aparte de porque es de sentido común. Pero no voy a perderme con ese debate. También se olvidan de esto al 95%.

Al 80% se olvidan de la defensa de la vida, directamente esconden el tema del necesario discurso provida o están en contra.

Al 50% se olvidan de la defensa de la libertad y dentro de esta la de expresión y de prensa que es fundamental. La defienden, pero con boca pequeña. No les importa mucho que censuren las redes sociales, ni siquiera a veces cuando les censuran a ellos. Son incluso masoquistas. No les importa las subvenciones a medios y sindicatos y partidos políticos constantes, que erosionan la honradez de esos intermediarios. No reducen la burocracia asfixiante cuando pueden para que haya libertad.

Solo podemos decir que el 100% de las veces están defendiendo la propiedad. Pero solo en la retórica. En la práctica tampoco lo hacen muy bien. Están hablando de dinero todo el tiempo. Pero no reducen el gasto público, no reducen el tamaño del Estado, cuando es demasiado grando. El error está muy claro.

Este es un liberalismo materialista y además por ello mismo también es poco efectivo y corrupto. Igual que el socialismo con el materialismo dialéctico en que se basa. Es un liberalismo que parte de un análisis marxista, del materialismo histórico y dialéctico. Y este es el problema principal.

Por eso principalmente el "capitalismo", que hace incapié en el tema del dinero, es un error total, en los dos sentidos, primero porque no es ninguna ideología clara, y segundo porque insiste de manera becerril con esa obsesión materialista. Siendo que la riqueza no sale de la propiedad misma, y la propiedad no se defiende a sí misma, se defiende por todo un esquema ordenado de valores coherentes con el orden natural y propicios al progreso humano a mayor armonía social.

Con este pseudo-liberalismo, se explica perfectamente, que la gente haya creído mucho y todavía siga creyendo y vote socialismo, si es la alternativa que se presenta a eso. Es que es normal. Todo el lenguaje político es marxista, todos los puntos de vista son marxistas. Entonces la gente vota socialismo, que es adonde lleva esa manera de pensar.

Es normal que pase esto. Y tengamos a Sánchez de presidente en España, si la oposición estaba en eso principalmente.

Pero hay esperanza. Con las nuevas oposiciones desde Orbán, Trump, Milei, Meloni, Bukele, y demás, estamos por primera vez mejorando, saliendo de la retórica capitalista, por una de moral, anticorrupción, libertad, defensa de la patria, lo básico del liberalismo real por fin está llegando, aunque sea en el nombre del "sentido común", a veces ni ellos mismos saben que son liberales.

Pero es que este es el verdadero liberalismo, el que defiende el sentido común, se fundamenta en la moral básica, en los derechos naturales, por tanto sí, en el sentido común también, combate el crimen, defiende la patria, defiende la libertad de expresión, se defiende al propietario lógicamente antes que al okupa, al productor de riqueza antes que el que depende de ella sin producirla, porque es de sentido común. No es por egoísmo ni materialismo, es lo que haría cualquiera con dos dedos de frente, lo normal.

Que todas las ayudas públicas sean siempre en beneficio de este sentido común, en favor de los ciudadanos de bien nacionales. No como un robo donde se les esclaviza en contra de sus intereses naturales y reales. Todo lo que es sensato de manera ordenada y clara.

La socialdemocracia y tecnocracia, ambas de inspiración liberal han demostrado como el Estado es amigo de la libertad, porque la libertad está vinculada intrínsecamente al concepto de Estado. El Estado se crea precisamente, desde antiguo, para combatir el crimen, para que haya orden social. Justicia. Así que es imposible libertad sin Estado, porque es precisamente que existe para eso y desde antiguo. Desde las ideas antiguas de libertad, las más elementales de los derechos naturales. Así que aunque algunos del nuevo mundo vayan diciendo que el Estado es el problema, necesariamente deberan rectificar, obviamente no es así, el Estado es donde debe llegar las ideas de la libertad para lograr que la libertad exista y se defienda, no hay otra manera. No se puede defender la libertad desde afuera del Estado, el Estado es el que tiene el monopolio de la fuerza por tanto el primero que debe defender la libertad y el que hace que efectivamente se defienda, en vez de otra cosa.

La constitución, por ejemplo, que se crea para defender la libertad, es parte del Estado, se crea para ayudar a que el Estado no sea corrupto, porque la corrupción es la que hace que veamos el Estado como enemigo de la libertad. Los tiranos son los que hacen que pensemos en el Estado como malvado. Los gobiernos de inútiles y mediocres, etc. Pero nada de eso es obligatorio. Los países menos corruptos del mundo son dos de ellos socialdemócratas de inspiración liberal, y el tercer tecnócrata de inspiración liberal. En ambos el Estado tiene un peso fuerte, pero no oprime la libertad, al contrario, expresa la libertad de la gente además de defender el orden natural.

Un saludo

2.Publicado por vanlop el 02/03/2026 09:54

Las razones que da el artículo me parecen muy adecuadas y justifican la eliminación de los tiranos. Sin embargo no encontramos con un problema de fondo: ¿Quién decide el que es un tirano?

Los tiempos en los que el rey era la Justicia ya pasaron. Los reyes antiguos decidían sobre la vida y la muerte de los súbditos, pero eso ahora no se estila o no debería. Nos hemos molestado en crear un sistema donde el Derecho y la Justicia son los pilares fundamentales, pero hay excepciones y eso es lo malo que el sistema no admite excepciones.

Alguien decide que tal mandatario es un tirano y lo ejecuta. Algo está mal en la idea. Es puro pensamiento Alicia. Yo decido quién es un asesino de su pueblo y me declaro competente para eliminarlo.

La escuela de Salamanca hace varios siglos determinó el concepto de guerra justa y desde luego no creo que incluya asesinar al tirano. Un principio fundamental es producir el menor daño posible y que esa guerra va a producir bajas propias. En el caso de los asesinatos selectivos no se cumplen ninguno de los dos requisitos, pues se supone que no hay bajas propias y se busca matar deliberadamente.

Los juicios tras la IIGM, en Japón también los hubo, sentaron un precedente bastante peligroso pues se juzgó según las leyes de los vencedores y en muchos casos se condenaron sin pruebas y sobre delitos que no habían cometido. A partir de ahí todo vale y ya ni siquiera se hacen juicios.

Lo propio es la captura del presunto, si durante la captura muere, es un «daño colateral» pero mandar un misil a que mate a la persona no deja de ser un asesinato por muy asesino despreciable que sea.

Ya se ha abierto la veda de los dirigentes, ahora cualquiera puede matar a quién sea y lo único que tiene que hacer es alegar que era un asesino. Y justificarlo diciendo que la gente vivirá mejor… Que se lo pregunten a los libios, tras el asesinato de Gadafi.

Con esto no estoy defendiendo a los tiranos, todos los que han sido asesinados en los últimos tiempos eran unos asesinos, pero hay formas que nos definen como civilizados.




Este cada vez se supera:
https://gaceta.es/espana/moreno-bonilla-reconoce-que-se-siente-cercano-a-felipe-gonzalez-se-merece-el-respeto-de-todos-modernizo-espana-20260228-1318/
Y además, sin despeinarse.

Las cosas relacionadas con la política siempre son según las cuenta el interesado, que es justo lo contrario de lo dirá el otro. Nos cuentan que han efectuado el ataque a Irán, durante las conversaciones, para «eliminar la amenaza existencial» de Irán.
Seguramente si los japoneses nos hubieran contado su versión, sería la misma que da Israel-USA y también estaban en conversaciones.
De todas formas es igual, el que gana la guerra impone su versión, excepto en España.

https://esrt.press/actualidad/589426-revelan-detalles-fallida-infiltracion-lancha
Aquí tienen la versión cubana de la intercepción de la lancha. Es bastante prolija.

https://www.piomoa.es/?p=22556
Son unas reflexionas sobre la guerra de Irán que puede ser interesante considerarlas.

Si el objetivo del gobierno no fuera destruir España, lo siguiente debería hacerles reflexionar.
https://www.libertaddigital.com/libremercado/2026-03-01/de-los-66-100-euros-que-cuesta-un-empleado-en-espana-a-su-bolsillo-solo-llegan-34-418-euros-7366488/
Así es imposible competir con ningún país.


3.Publicado por Blogger el 02/03/2026 11:39
Amigo Mentalmente:

Vuelvo a recibir indicaciones y peticiones para que le ruegue nuevamente que sus interesantes comentarios sean más breves y concisos, para que puedan leerse y digerirse mejor.

F. Rubiales


4.Publicado por mentalmente el 02/03/2026 19:56
Buenas Don Francisco,

Disculpe mi extensión, he hecho otro comentario diciendo lo mismo y resumiendo, voy a tener más cuidado, pero me cuesta mucho, me enrollo naturalmente:

Dejo Irán para otro día. El problema real en España es un gobierno que cada vez se parece más a un régimen totalitario: rompe instituciones, concentra poder, compra medios y asalta empresas estratégicas (Telefónica, Indra…).

Cuando hablo de “socialismo” no me refiero solo a economía planificada (que aquí no existe), sino a una mentalidad cultural: materialista, cortoplacista, demagógica y populista. Es un modo de pensar que viene del marxismo y sus variantes, pero que nada tiene que ver con la verdadera izquierda ni derecha, porque estas solo tienen sentido dentro del marco de la libertad.

Sin aceptar que el otro puede pensar diferente, no estamos en democracia liberal, sino en una época anterior: feudal, tribal, imperialista salvadora, disfrazada de lenguaje moderno. La libertad (el liberalismo clásico) generó tanta riqueza, progreso científico, esperanza de vida y explosión demográfica que la sociedad se olvidó de sus raíces y ahora tolera ideas parasitarias: robar para repartir, vivir del Estado, justificar la censura y la corrupción “porque somos los buenos”.

El gran error de los socialistas es creer que su ideología es tan perfecta que no necesita respetar separación de poderes, presunción de inocencia, libertad de expresión ni controles anticorrupción. Todo vale si sirve para implantarla. Esa arrogancia totalitaria es su pecado original.

Pero la oposición “liberal” tradicional tampoco lo ha entendido. Habla casi siempre de mercado libre y propiedad privada, pero olvida lo esencial: combatir a los corruptos, a los tiranos y al crimen. Defiende la economía desde el último capítulo del libro, sin atacar la raíz ideológica. Es un liberalismo materialista, marxista en el fondo (todo gira alrededor del dinero), por eso resulta débil, ineficaz y corrupto. Por eso la gente sigue votando socialismo: porque la alternativa suena igual de materialista.

El verdadero liberalismo no es “capitalismo” ni obsesión por el mercado. Es sentido común, moral básica y derechos naturales:

- Acabar con la corrupción y los criminales
- Separación de poderes
- Libertad de expresión real (sin subvenciones ni censura)
- Defensa de la vida
- Propiedad privada defendida de verdad (reduciendo el Estado, no solo en retórica)
- Prioridad al ciudadano de bien y al que produce sobre el que parasita

Y, sobre todo, entender que la libertad necesita un Estado fuerte pero limpio. El Estado nació para combatir el crimen y garantizar orden; sin él no hay libertad. Los países menos corruptos del mundo (socialdemocracias y tecnocracias liberales) lo demuestran: Estado grande que no oprime, sino que defiende el orden natural y la libertad. La Constitución, poner a Dios por encima del gobierno, la presunción de inocencia y las enmiendas americanas existen precisamente para impedir que el Estado se convierta en tirano.

Por eso hay esperanza. Líderes como Orbán, Trump, Milei, Meloni o Bukele están cambiando el discurso: moral, anticorrupción, patria, sentido común. Aunque algunos no se llamen liberales, están rescatando el liberalismo real: el que defiende lo obvio, lo decente y lo que cualquiera con dos dedos de frente sabe que es justo.

Un saludo.

Nuevo comentario:

Dado el deplorable uso que algunos lectores están haciendo del sistema de comentarios, hemos decidido establecer filtros temporalmente. Envie su comentario para que sea estudiado por la redacción, que decidirá si lo publica o no. Lo sentimos por aquellos que saben debatir sin insidias ni odios.


 
Fundación Tercer Milenio colabora con Voto en Blanco con investigaciones y artículos para defensa de la democracia y la ética política.

 Ideario

Ideario

Este blog no es una plataforma de promoción del Voto en Blanco, sino un medio de castigo al mal gobierno y a la política antidemocrática que utiliza el termino “Voto en Blanco” por lo que conlleva de protesta y castigo al poder inicuo.

El voto en blanco es una bofetada democrática a los poderes políticos ineptos y expresa la protesta ciudadana en las urnas cuando padece gobiernos insoportables, injustos y corruptos. Es un gesto democrático de rechazo a los políticos, partidos y programas, no al sistema. Conscientes del riesgo que representaría un voto en blanco masivo, los gestores de las actuales democracias no lo valoran, ni lo contabilizan, ni le otorgan plasmación alguna en las estructuras del poder. El voto en blanco es una censura casi inútil que sólo podemos realizar en las escasas ocasiones que se abren las urnas. Esta bitácora abraza dos objetivos principales: Valorar el peso del voto en blanco en las democracias avanzadas y permitir a los ciudadanos libres ejercer el derecho a la bofetada democrática de manera permanente, a través de la difusión de información, opinión y análisis.




HIENAS Y BUITRES. PERIODISMO Y RELACIONES PERVERTIDAS CON EL PODER


Hienas y buitres es un libro escrito para despertar y movilizar las conciencias dormidas e intoxicadas desde el poder. Leerlo representa un vuelo rasante por encima de los secretos de la comunicación moderna y de los recursos y trucos que utiliza el poder para ejercer el dominio.
Las relaciones entre políticos y periodistas siempre han sido tormentosas. Son dos poderes decisivos que en las últimas décadas han pretendido dominar el mundo. En ocasiones lo han mejorado, pero otras veces lo han empujado hacia el drama y el fracaso. Políticos y periodistas se aman y se odian, luchan y cooperan, nos empujan hacia el progreso y también nos frenan. Son como las hienas y los buitres, que comen y limpian huesos juntos, pero sin soportarse. Al desentrañar el misterio, aprenderemos también a defendernos de sus fechorías.
Los medios son la única fuerza del siglo XXI que tiene poder para poner y quitar gobiernos y para cambiar los destinos del mundo.
[Más]


DEMOCRACIA SEVERA. MÁS ALLÁ DE LA INDIGNACIÓN


Lo que hoy llamamos "democracia" es un triste remedo de lo que fue ese sistema en sus orígenes. Los políticos han aprendido a violarla y la han desnaturalizado y desarmado. "Democracia Severa, mas allá de la indignación" (Tecnos 2015), de Francisco Rubiales Moreno y Juan Jesús Mora Molina, es un libro que denuncia la degradación de la democracia y señala las reformas que el sistema necesita para que sea justo y decente y para que los políticos estén bajo control.
A la democracia le faltan piezas de gran importancia: exigencias éticas, controles a los políticos, que deben ser examinados, psiquica y moralmente, por comisiones independientes, auténtica separación de los poderes y otorgar un papel preponderante a la sociedad civil y al ciudadano, que deben influir y, sobre todo, supervisar la labor de los gobernantes, pudiendo, incluso, destituirlos. La impunidad debe acabar, como también la tolerancia frente a la corrupción y esos cheques en blanco que permiten a los políticos gobernar como les da la gana, ignorando la opinión de los ciudadanos, que son sus jefes y los soberanos del sistema.
Democracia Severa, que ya está en las librerías, aporta lucidez, libertad y solvencia ciudadana. Es una reflexión de denuncia que señala los puntos débiles de nuestro sistema y ayuda a la regeneración y a construir un mundo mejor.
[Más]


Las revelaciones de Onakra el escriba de Dios

Este libro, publicado por Francisco Rubiales Moreno, Las Revelaciones de Onakra, el escriba de Dios, no es, como los tres anteriores del mismo autor (Democracia Secuestrada, Políticos, los Nuevos Amos y Periodistas sometidos), un ensayo de pensamiento político, sino una original narración que recoge misteriosas revelaciones sobre la llegada de los primeros ángeles a la Tierra, sus relaciones con las especies vivientes del planeta, el nacimiento de la inteligencia humana y el inicio de esa lucha a muerte entre el bien y el mal que domina la existencia humana, desde el principio hasta el final de los tiempos.
[Más]


Periodistas sometidos. Los perros del poder

Periodistas Sometidos. Los perros del poder (Editorial Almuzara, 2009), el último libro publicado por Francisco Rubiales, ha sido acogido con gran interés por políticos, periodistas y ciudadanos interesados en conocer con detalle la profunda crisis del periodismo en España, el sometimiento al poder de miles de periodistas y de redacciones completas, la agonía del periodismo libre, independiente y crítico y la rotura de la vieja alianza entre periodistas y ciudadanos, sin la cual la democracia deja de existir.
Es el tercer y último libro de la trilogía de pensamiento político que comenzó con Democracia Secuestrada (Almuzara 2005) y continuó con Políticos, los nuevos amos (Almuzara 2007).
[Más]


Políticos, los nuevos amos

Políticos, los nuevos amos es el nuevo libro de Francisco Rubiales, publicado tras el éxito de Democracia secuestrada.

Como afirma el ex ministro Manuel Pimentel en el Prólogo,"Políticos, los nuevos amos afronta el problema de la degradación del poder con extraordinaria valentía, claridad y profundidad".
Pimentel, que recomienda la lectura del libro a los presidentes, ministros, altos cargos políticos, militantes y a cualquier ciudadano inquieto y preocupado por la democracia, lo define como un libro "duro, libre, alejado de lo políticamente correcto, capaz de provocar reflexiones y golpes de conciencia muy dolorosos".
[Más]


Democracia Secuestrada

La rebelión ya ha comenzado. Los ciudadanos quieren regresar del exilio y revitalizar una democracia que está postrada y secuestrada. El ciudadano será de nuevo el protagonista en una democracia auténtica y regenerada. El ser humano está dispuesto a construir a cualquier precio la catedral del futuro. Hay una fuerza desconocida que le impulsa a hacerlo, a pesar de sus cobardías, dudas y fracasos Pero, hasta conseguirlo, tendrá que atravesar desiertos y desfiladeros poblados de peligros y de alimañas dispuestas a defender con sangre y fuego sus privilegios.
[Más]





Sindicación RSS Acceso Miembros