Voto en Blanco
Voto en Blanco
  Un blog para ciudadanos libres, para pensadores independientes, no para fanáticos

Información y Opinión

Hay que derribar las estatuas de Simón Bolívar, asesino de españoles al servicio de Inglaterra


Nota

Muchos critican a España por haber conquistado medio mundo y le afean sus abusos, pero España apenas se defiende y nunca ha sabido vender la grandeza de su obra. Hasta ha elevado estatuas de sus enemigos americanos en sus plazas y parques. El caso más sangrante es el de Simón Bolívar.

La regeneración de una nación no consiste en sustituir al gobierno corrupto. Hay que acabar también con la podredumbre incrustada en la cultura y el alma de la nación. España tiene que liberarse de sus miserias y bajezas. Este país tienen que ser algún día decente.

España siempre ha tratado mejor a sus enemigos que a sus héroes. Es uno de los grandes dramas de esta nación injusta y corrompida.

Uno de los ejemplos más vergonzosos de ese comportamiento nauseabundo es el de Simón Bolívar, traidor a España y asesino de españoles, a sueldo de los británicos, al que, para vergüenza nuestra, se le han erigido más estatuas y monumentos en ciudades españolas que al héroe Blas de Lezo.

Otro ejemplo de la bajeza injusta de la España que gobierna son los beneficios que el gobierno de Pedro Sánchez otorga a catalanes y vascos, dos pueblos gobernados por nacionalistas rebeldes que odian a España y luchan por independizarse, muy superiores a los que reciben regiones leales y cumplidoras como Andalucía, Castilla, Murcia y otras.

¡Maldita sea! Nuestros héroes mueren pobres y abandonados por los gobiernos españoles, mientras que los asesinos y enemigos son agasajados por el poder.

Esa es la asquerosa España oficial que indulta a los que nos odian y premia a los que nos asesinan.
---



Estatua euestre del asesino de sspañoles Simón Bolívar, en el madrileño Parque del Oeste.
Estatua euestre del asesino de sspañoles Simón Bolívar, en el madrileño Parque del Oeste.
España lleva décadas arrodillada ante una mentira histórica que clama al cielo. Mientras millones de españoles honramos a nuestros antepasados que forjaron un imperio donde “el sol no se ponía”, tenemos estatuas y monumentos a uno de los mayores carniceros de nuestra historia: Simón Bolívar, el “libertador” que no liberó nada, sino que masacró españoles por encargo de la pérfida Albión.

Porque la “independencia” de Bolívar no fue un grito de libertad popular. Fue un negocio sucio financiado por Inglaterra. Desde 1817, el traidor envió agentes a Londres a mendigar empréstitos que los banqueros británicos concedieron con usura. Préstamos fraudulentos, armas, uniformes y, sobre todo, más de 6.000 mercenarios ingleses —la famosa Legión Británica— que llegaron a combatir bajo su bandera.

¿Casualidad? No. Inglaterra, enemiga eterna de España desde Trafalgar, vio en Bolívar la herramienta perfecta para romper el imperio español, quedarse con los mercados y hundirnos en la miseria. Bolívar lo reconoció en sus últimos días: había “trabajado para Inglaterra”. Lo dijo él mismo.

La gran ganadora de aquellas guerras no fue América; fue la City de Londres, que endeudó a las nuevas repúblicas hasta el cuello durante décadas.

Y esa “lucha” no fue guerra limpia. Fue carnicería selectiva contra lo español. El 15 de junio de 1813, en Trujillo, Bolívar firmó su infame Decreto de Guerra a Muerte: “Nosotros somos enviados a destruir a los españoles”. Todo peninsular o canario que no se uniera a su causa debía ser ejecutado sin piedad. Ni uno solo debía quedar vivo.

Ordenó fusilar a cientos de prisioneros —886 solo en Caracas en una sola matanza— y desató una orgía de sangre contra civiles, mujeres y niños españoles. ¿Eso es independencia? Eso es terrorismo de Estado. Bolívar no fue libertador; fue un asesino en serie de españoles que defendían su patria, su rey y su cultura. Un degollador financiado desde Londres que convirtió América en un matadero para satisfacer ambiciones personales y ajenas.

Cada vez que españoles patriotas contemplamos una de las estatuas a Bolívar alzadas en España sentimos un asco insoportable y un desprecio infinito hacia los que gobiernan y han gobernado España desde la traición y la bajeza.

Mientras Bolívar firmaba decretos pomposos contra la malversación (pena de muerte para quien robara fondos públicos), sus ejércitos y nuevos gobiernos se financiaban con expropiaciones salvajes, tributos forzosos y saqueos que enriquecieron a unos pocos criollos y a los banqueros ingleses.

Las nuevas repúblicas nacieron endeudadas hasta las cejas con Londres, corruptas hasta la médula y fragmentadas en 20 pedazos. Bolívar soñaba con un imperio propio; terminó como un dictador fracasado que dejó un continente en llamas y en manos de usureros extranjeros. La corrupción no fue un accidente: fue el combustible de su “hazaña”.

Pero lo más repugnante, lo que grita traición a los cuatro vientos, es que en España misma le levantamos estatuas. En el Parque del Oeste de Madrid tiene una imponente estatua ecuestre. En Barcelona, otra en la Barceloneta y un busto en Montjuïc. En Valencia, plaza de América. En Garachico (Tenerife), la primera que se erigió en todo el país en 1970. En Cádiz también. ¿Qué clase de país es este que honra al verdugo de sus propios hijos? ¿Qué memoria histórica tan enferma permite que el asesino de miles de españoles tenga pedestal en nuestras plazas, mientras los héroes de la Reconquista, de Lepanto o de la Guerra de la Independencia contra Napoleón quedan en el olvido?

Esto no es multiculturalismo. Es suicido cultural. Es una sucia traición a España y a la sangre derramada por nuestros antepasados. Cada estatua de Bolívar es una bofetada a las víctimas de su decreto de exterminio, a las familias españolas destrozadas, a la soberanía que perdimos por culpa de mercenarios británicos y traidores locales.

Basta ya. España no debe seguir escupiendo sobre su propia historia. Hay que retirar de inmediato todas esas estatuas. Hay que recordar quiénes fuimos: el imperio que unió continentes, no el que se dejó desmembrar por un sicario inglés. Bolívar no merece ni una placa en nuestras ciudades. Merece el olvido que se le negó a los españoles que él mandó matar.

¡España, despierta! Derriba las estatuas del asesino. Honra a los tuyos. Basta de injusticias. La vergüenza ya no tiene excusa.

Francisco Rubiales


- -
Miércoles, 25 de Marzo 2026
Artículo leído 279 veces



Nuevo comentario:

Dado el deplorable uso que algunos lectores están haciendo del sistema de comentarios, hemos decidido establecer filtros temporalmente. Envie su comentario para que sea estudiado por la redacción, que decidirá si lo publica o no. Lo sentimos por aquellos que saben debatir sin insidias ni odios.


 
Fundación Tercer Milenio colabora con Voto en Blanco con investigaciones y artículos para defensa de la democracia y la ética política.

 Ideario

Ideario

Este blog no es una plataforma de promoción del Voto en Blanco, sino un medio de castigo al mal gobierno y a la política antidemocrática que utiliza el termino “Voto en Blanco” por lo que conlleva de protesta y castigo al poder inicuo.

El voto en blanco es una bofetada democrática a los poderes políticos ineptos y expresa la protesta ciudadana en las urnas cuando padece gobiernos insoportables, injustos y corruptos. Es un gesto democrático de rechazo a los políticos, partidos y programas, no al sistema. Conscientes del riesgo que representaría un voto en blanco masivo, los gestores de las actuales democracias no lo valoran, ni lo contabilizan, ni le otorgan plasmación alguna en las estructuras del poder. El voto en blanco es una censura casi inútil que sólo podemos realizar en las escasas ocasiones que se abren las urnas. Esta bitácora abraza dos objetivos principales: Valorar el peso del voto en blanco en las democracias avanzadas y permitir a los ciudadanos libres ejercer el derecho a la bofetada democrática de manera permanente, a través de la difusión de información, opinión y análisis.




HIENAS Y BUITRES. PERIODISMO Y RELACIONES PERVERTIDAS CON EL PODER


Hienas y buitres es un libro escrito para despertar y movilizar las conciencias dormidas e intoxicadas desde el poder. Leerlo representa un vuelo rasante por encima de los secretos de la comunicación moderna y de los recursos y trucos que utiliza el poder para ejercer el dominio.
Las relaciones entre políticos y periodistas siempre han sido tormentosas. Son dos poderes decisivos que en las últimas décadas han pretendido dominar el mundo. En ocasiones lo han mejorado, pero otras veces lo han empujado hacia el drama y el fracaso. Políticos y periodistas se aman y se odian, luchan y cooperan, nos empujan hacia el progreso y también nos frenan. Son como las hienas y los buitres, que comen y limpian huesos juntos, pero sin soportarse. Al desentrañar el misterio, aprenderemos también a defendernos de sus fechorías.
Los medios son la única fuerza del siglo XXI que tiene poder para poner y quitar gobiernos y para cambiar los destinos del mundo.
[Más]


DEMOCRACIA SEVERA. MÁS ALLÁ DE LA INDIGNACIÓN


Lo que hoy llamamos "democracia" es un triste remedo de lo que fue ese sistema en sus orígenes. Los políticos han aprendido a violarla y la han desnaturalizado y desarmado. "Democracia Severa, mas allá de la indignación" (Tecnos 2015), de Francisco Rubiales Moreno y Juan Jesús Mora Molina, es un libro que denuncia la degradación de la democracia y señala las reformas que el sistema necesita para que sea justo y decente y para que los políticos estén bajo control.
A la democracia le faltan piezas de gran importancia: exigencias éticas, controles a los políticos, que deben ser examinados, psiquica y moralmente, por comisiones independientes, auténtica separación de los poderes y otorgar un papel preponderante a la sociedad civil y al ciudadano, que deben influir y, sobre todo, supervisar la labor de los gobernantes, pudiendo, incluso, destituirlos. La impunidad debe acabar, como también la tolerancia frente a la corrupción y esos cheques en blanco que permiten a los políticos gobernar como les da la gana, ignorando la opinión de los ciudadanos, que son sus jefes y los soberanos del sistema.
Democracia Severa, que ya está en las librerías, aporta lucidez, libertad y solvencia ciudadana. Es una reflexión de denuncia que señala los puntos débiles de nuestro sistema y ayuda a la regeneración y a construir un mundo mejor.
[Más]


Las revelaciones de Onakra el escriba de Dios

Este libro, publicado por Francisco Rubiales Moreno, Las Revelaciones de Onakra, el escriba de Dios, no es, como los tres anteriores del mismo autor (Democracia Secuestrada, Políticos, los Nuevos Amos y Periodistas sometidos), un ensayo de pensamiento político, sino una original narración que recoge misteriosas revelaciones sobre la llegada de los primeros ángeles a la Tierra, sus relaciones con las especies vivientes del planeta, el nacimiento de la inteligencia humana y el inicio de esa lucha a muerte entre el bien y el mal que domina la existencia humana, desde el principio hasta el final de los tiempos.
[Más]


Periodistas sometidos. Los perros del poder

Periodistas Sometidos. Los perros del poder (Editorial Almuzara, 2009), el último libro publicado por Francisco Rubiales, ha sido acogido con gran interés por políticos, periodistas y ciudadanos interesados en conocer con detalle la profunda crisis del periodismo en España, el sometimiento al poder de miles de periodistas y de redacciones completas, la agonía del periodismo libre, independiente y crítico y la rotura de la vieja alianza entre periodistas y ciudadanos, sin la cual la democracia deja de existir.
Es el tercer y último libro de la trilogía de pensamiento político que comenzó con Democracia Secuestrada (Almuzara 2005) y continuó con Políticos, los nuevos amos (Almuzara 2007).
[Más]


Políticos, los nuevos amos

Políticos, los nuevos amos es el nuevo libro de Francisco Rubiales, publicado tras el éxito de Democracia secuestrada.

Como afirma el ex ministro Manuel Pimentel en el Prólogo,"Políticos, los nuevos amos afronta el problema de la degradación del poder con extraordinaria valentía, claridad y profundidad".
Pimentel, que recomienda la lectura del libro a los presidentes, ministros, altos cargos políticos, militantes y a cualquier ciudadano inquieto y preocupado por la democracia, lo define como un libro "duro, libre, alejado de lo políticamente correcto, capaz de provocar reflexiones y golpes de conciencia muy dolorosos".
[Más]


Democracia Secuestrada

La rebelión ya ha comenzado. Los ciudadanos quieren regresar del exilio y revitalizar una democracia que está postrada y secuestrada. El ciudadano será de nuevo el protagonista en una democracia auténtica y regenerada. El ser humano está dispuesto a construir a cualquier precio la catedral del futuro. Hay una fuerza desconocida que le impulsa a hacerlo, a pesar de sus cobardías, dudas y fracasos Pero, hasta conseguirlo, tendrá que atravesar desiertos y desfiladeros poblados de peligros y de alimañas dispuestas a defender con sangre y fuego sus privilegios.
[Más]





Sindicación RSS Acceso Miembros