Voto en Blanco


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UNA DEMOCRACIA TRUCADA, COMO LA ESPAÑOLA, ES UNA LAMENTABLE ESTAFA


Nota

Por su interés, elevamos hoy a artículo de portada un comentario enviado a Voto en Blanco por Cabal, gran parte del cual es un artículo publicado en Ciudadanos en la Red.
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La democracia no es un sistema venerable y venerado como si fuera el becerro de oro o las sagradas escrituras. Efectivamente es un mal menor, lo suyo sería que los ciudadanos libres no tuviéramos que someternos a las reglas impuestas por una mayoría que además es la muchedumbre manipulada y poco formada. Mejor que yo lo explica Ciudadanos en la red:

Si la democracia es el gobierno del pueblo, una entidad constituida y establecida, sujeta a derechos y deberes, que se desenvuelve en el ámbito de unas reglas establecidas previamente, la oclocracia es precisamente el gobierno de la muchedumbre que actúa por inducción del poder establecido que se convierte exclusivamente en su representante. Cuando un gobierno cambia de decisión porque tiene a la gente en la calle, movida por el agit-pro de los habituales profesionales de la movilización de masas, está participando de la oclocracia y no de la democracia.

La muchedumbre no alcanza la categoría de pueblo porque no respeta las reglas establecidas, es decir que su voluntad general se ha transferido a representantes que ejercen el poder desde las instituciones. La oclocracia subvierte el orden democrático, las reglas del juego, la muchedumbre no es el pueblo, es una parte del pueblo que se considera a sí misma legitimada de soberanía y representación del poder popular y que trata de someter a su criterio a todas las instituciones que ejercen el poder legítimamente.

Así la muchedumbre se enfrenta a los jueces de la Sala II del Tribunal Supremo legitimados para ejercer su potestad en el Estado de Derecho que nos hemos concedido los españoles democráticamente (en defensa del juez Garzón, acusado de prevaricación, e induciendo a los políticos, jueces inmorales, artistas, y representantes públicos de diversas instituciones a su apoyo –aunque sea una arbitrariedad manifiesta y esperpéntica-), incluso recibiendo el apoyo discreto o manifiesto del Gobierno y de su Presidente.

Así la muchedumbre se lanza a defender a los terroristas de ETA en el País Vasco o se dedica a hacer referenda de autodeterminación en distintas localidades catalanas. De este ambiente de ilegitimidad se contaminan los políticos favorecidos por los movimientos de la muchedumbre, que aplauden esas decisiones como expresión natural de la democracia, cuando en realidad son precisamente lo contrario, pura oclocracia. Las manifestaciones del President Montilla determinando desde un poder periférico las condiciones de un poder central, como el Tribunal Constitucional, son otro claro ejemplo de oclocracia, así como las declaraciones de hoy mismo, en las que Jordi Pujol ha dicho textualmente: “Cataluña no tiene por qué respetar al Tribunal Constitucional". Por supuesto, señor Pujol, que no se respete y Cataluña se declarará en secesión y justificará la intervención del Estado, en todas sus manifestaciones, para recuperar la legitimidad y el orden establecido por el pueblo español, de no hacerlo, los miembros del Gobierno serán responsables de traición ante el pueblo español y los tribunales de justicia españoles. ¿Por qué no ha dicho eso también cuando sabe que es cierto?. ¿Necesita usted una nación con urgencia, junto al President Montilla, para tapar todo lo ocurrido en la corrupción de los casos Millet y Pretoria?.

Aristóteles, Pericles, Juvenal, Shakespeare, Lope de Vega, Tocqueville, Ortega y Gasset , o Sartori, han advertido del permanente peligro para la democracia que suponen los oclócratas –quédense con el término- que ejercen el poder cuando promueven la degeneración de la democracia a oclocracia, con el objetivo de mantener dicho poder de forma corrupta, buscando una ilusoria legitimidad en el sector más ignorante de la sociedad, hacia el cual vuelcan todos sus esfuerzos propagandísticos y manipuladores.

Como nos cuentan en la wikipedia: en el desarrollo de esta política, sólo se tiene en cuenta de una forma superficial y burda los reales intereses del país, dirigiéndose el objetivo de la conquista y al mantenimiento de un poder personal o de grupo, mediante la acción demagógica en sus múltiples formas apelando a emociones irracionales mediante estrategias como la promoción de discriminaciones, fanatismos y sentimientos nacionalistas exacerbados; el fomento de los miedos e inquietudes irracionales; la creación de deseos injustificados o inalcanzables; etc. para ganar el apoyo popular, frecuentemente mediante el uso de la oratoria, la retórica y el control de la población. La apropiación de los medios de comunicación y de los medios de educación por parte de dichos sectores de poder son puntos clave para quien busca esta estructura de gobierno, a fin de utilizar la desinformación.

Así se mantiene un dominio sobre masas en movimiento que hacen valer sus propias instancias inmediatas e incontroladas creando la ilusión de que se impone un legítimo poder constituido sobre la voluntad popular. Sin embargo, tal y como asegura Rousseau en El Contrato Social falta la piedra angular, es decir, la voluntad general de unos ciudadanos conscientes de su situación y de sus necesidades, una voluntad formada y preparada para la toma de decisiones y para ejercer su poder de legitimización de forma plena. De esta forma, en la oclocracia la legitimidad que otorga el pueblo está corrupta, pasando el poder del campo de los políticos al campo de los demagogos.

Rousseau nos advirtió de que la democracia degenera en oclocracia cuando la voluntad general cede ante las voluntades particulares, por ejemplo por artimañas que distraen la percepción de la opinión pública en un alegoría falaz del poder legítimo, algo que está ocurriendo actualmente en países de América Latina, que están siendo gobernados por auténticos déspotas con el apoyo de las muchedumbres, que nada tienen que ver con el pueblo callado y sometido que soporta estoicamente la opresión y los privilegios.

La democracia española se ha transformado en una oclocracia, gracias a los déspotas que detentan el poder político, los opositores que no saben distinguir entre pie y mano, y las muchedumbres agitadas por todos los grupos de presión de izquierdas y nacionalistas, que tienen por único interés erradicar la democracia de este país.

Cabal

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Sábado, 15 de Noviembre 2014
Artículo leído 421 veces




Comentarios:

1.Publicado por Manu el 15/11/2014 15:31
Veo muy dificil desmontar el sistema que tenemos instalado en España. A pesar de que esta podrido, se agarra como una lapa en el tejido social, judicial, institucional y sobre todo en el de la clase politica. Muchas ruedas de prensa para explicar lo que nadie entiende, ademas de ser mentira y una desidia en querer regenerar de verdad una democracia mas seria. Algo asi como predicar en el desierto.

2.Publicado por vanlop el 15/11/2014 19:13
Tiene toda la razón el artículo y lo sabemos de primera mano, pues esto que tenemos es una oclocracia y el pueblo se ha convertido en muchedumbre o ai quieren, para entendernos, en lanar.

Sin embargo no me parece acertado poner como ejemplo de mócratas a dos de los nombrados.

Pericles en el fondo fue un oclócrata que fue responsable de la ruina de Atenas, aunque él ya había muerto para entonces.

La historia es la misma de siempre, sólo que seguramente él, si no la inventó, al menos la llevó a la perfección.

Los griegos formaron la liga de Delos y fueron aportando una cierta cantidad de dinero cada año para que cuando llegaran los persas tener suficientes recursos para hacerles frente. El dinero se depositó en Atenas y Pericles se lo fue gastando en hacer monumentos que le permitieron dar trabajo a sus amigos, que naturalmente el votaban y seguia en el poder. Cuando llegaron los persas no había dinero para levantar un ejército. Pero eso sí, Fidias pudo hacer unas obras maravillosas, sólo que no han llegado hasta nosotros, pero han llegdo algunas copias.

El otro personaje es Ortega. Gran filósofo, pero como dijo aquel rey al zapatero. Todo su pensamiento político es utópico y fuera de la realidad. Posiblemente como utopía política hubiera quedado bien, pero por desgracia contribuyó al golpe de estado del 31, que impuso la república. Como es república se hizo de aquella manera, nació viciada y en las elecci0ones del 36, murió con más pena que gloria, dando paso a otra republica, esta de corte soviético, evidentemente nada democrática.

Él mismo lo reconoció al poco tiempo, cuando dijo aquello de "no es esto, no es esto".

Posiblemente desde el punto de vista del pensamiento, los dos personjes fueran demócratas auténticos, pero al llevar sus ideas a la realidad, fueron fracasos.

Y por supuesto, desmontar esto que tenemos, resulta utópico si queremos hacerlo de forma pacífica, que es la única que garantizaría resultados a largo plazo, que es de lo que se trata. Porque derribar a la casta y poner otra, dada la podredumbre, es relativamente fácil si se está dispuesto a poner un cierto número de muertos.



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Este blog no es una plataforma de promoción del Voto en Blanco, sino un medio de castigo al mal gobierno y a la política antidemocrática que utiliza el termino “Voto en Blanco” por lo que conlleva de protesta y castigo al poder inicuo.

El voto en blanco es una bofetada democrática a los poderes políticos ineptos y expresa la protesta ciudadana en las urnas cuando padece gobiernos insoportables, injustos y corruptos. Es un gesto democrático de rechazo a los políticos, partidos y programas, no al sistema. Conscientes del riesgo que representaría un voto en blanco masivo, los gestores de las actuales democracias no lo valoran, ni lo contabilizan, ni le otorgan plasmación alguna en las estructuras del poder. El voto en blanco es una censura casi inútil que sólo podemos realizar en las escasas ocasiones que se abren las urnas. Esta bitácora abraza dos objetivos principales: Valorar el peso del voto en blanco en las democracias avanzadas y permitir a los ciudadanos libres ejercer el derecho a la bofetada democrática de manera permanente, a través de la difusión de información, opinión y análisis.


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DEMOCRACIA SEVERA. MÁS ALLÁ DE LA INDIGNACIÓN

Lo que hoy llamamos "democracia" es un triste remedo de lo que fue ese sistema en sus orígenes. Los políticos han aprendido a violarla y la han desnaturalizado y desarmado. "Democracia Severa, mas allá de la indignación" (Tecnos 2015), de Francisco Rubiales Moreno y Juan Jesús Mora Molina, es un libro que denuncia la degradación de la democracia y señala las reformas que el sistema necesita para que sea justo y decente y para que los políticos estén bajo control.
A la democracia le faltan piezas de gran importancia: exigencias éticas, controles a los políticos, que deben ser examinados, psiquica y moralmente, por comisiones independientes, auténtica separación de los poderes y otorgar un papel preponderante a la sociedad civil y al ciudadano, que deben influir y, sobre todo, supervisar la labor de los gobernantes, pudiendo, incluso, destituirlos. La impunidad debe acabar, como también la tolerancia frente a la corrupción y esos cheques en blanco que permiten a los políticos gobernar como les da la gana, ignorando la opinión de los ciudadanos, que son sus jefes y los soberanos del sistema.
Democracia Severa, que ya está en las librerías, aporta lucidez, libertad y solvencia ciudadana. Es una reflexión de denuncia que señala los puntos débiles de nuestro sistema y ayuda a la regeneración y a construir un mundo mejor.
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Las revelaciones de Onakra el escriba de Dios

Este libro, publicado por Francisco Rubiales Moreno, Las Revelaciones de Onakra, el escriba de Dios, no es, como los tres anteriores del mismo autor (Democracia Secuestrada, Políticos, los Nuevos Amos y Periodistas sometidos), un ensayo de pensamiento político, sino una original narración que recoge misteriosas revelaciones sobre la llegada de los primeros ángeles a la Tierra, sus relaciones con las especies vivientes del planeta, el nacimiento de la inteligencia humana y el inicio de esa lucha a muerte entre el bien y el mal que domina la existencia humana, desde el principio hasta el final de los tiempos.
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Periodistas sometidos. Los perros del poder

Periodistas Sometidos. Los perros del poder (Editorial Almuzara, 2009), el último libro publicado por Francisco Rubiales, ha sido acogido con gran interés por políticos, periodistas y ciudadanos interesados en conocer con detalle la profunda crisis del periodismo en España, el sometimiento al poder de miles de periodistas y de redacciones completas, la agonía del periodismo libre, independiente y crítico y la rotura de la vieja alianza entre periodistas y ciudadanos, sin la cual la democracia deja de existir.
Es el tercer y último libro de la trilogía de pensamiento político que comenzó con Democracia Secuestrada (Almuzara 2005) y continuó con Políticos, los nuevos amos (Almuzara 2007).
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Políticos, los nuevos amos

Políticos, los nuevos amos es el nuevo libro de Francisco Rubiales, publicado tras el éxito de Democracia secuestrada.

Como afirma el ex ministro Manuel Pimentel en el Prólogo,"Políticos, los nuevos amos afronta el problema de la degradación del poder con extraordinaria valentía, claridad y profundidad".
Pimentel, que recomienda la lectura del libro a los presidentes, ministros, altos cargos políticos, militantes y a cualquier ciudadano inquieto y preocupado por la democracia, lo define como un libro "duro, libre, alejado de lo políticamente correcto, capaz de provocar reflexiones y golpes de conciencia muy dolorosos".
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Democracia Secuestrada

La rebelión ya ha comenzado. Los ciudadanos quieren regresar del exilio y revitalizar una democracia que está postrada y secuestrada. El ciudadano será de nuevo el protagonista en una democracia auténtica y regenerada. El ser humano está dispuesto a construir a cualquier precio la catedral del futuro. Hay una fuerza desconocida que le impulsa a hacerlo, a pesar de sus cobardías, dudas y fracasos Pero, hasta conseguirlo, tendrá que atravesar desiertos y desfiladeros poblados de peligros y de alimañas dispuestas a defender con sangre y fuego sus privilegios.
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