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Información y Opinión

¿Estamos o no estamos en guerra?


Nota

Los turcos acaban de derribar un avión de combate ruso y algunos dicen que ese podría ser el comienzo de la Tercera Guerra Mundial. El presidente de Francia, Francois Hollande, ha dicho que ya estamos en guerra. Otros políticos europeos parece que ahora afirman lo mismo. Hay varias guerras simultáneas conviviendo en el presente y quizás todas sean parte de un gran combate del hombre por su libertad y por una existencia digna. Si eso es así, quizás haya que cambiar el chip y colocarnos el uniforme y el chaleco antibalas para empezar a luchar.
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Lo primero que hay que hacer para ganar una guerra es asegurarse de que uno está en el bando bueno y que merece ganarla. Antes de luchar a muerte, Europa debería recuperar lo que ha perdido: dirigentes políticos decentes, una democracia que ha sido asesinada en muchos países, unos valores que han sido acosados y debilitados desde el poder y una ciudadanía que se ha sometido, adaptado a la corrupción, que elige en las urnas a dirigentes ineptos y sin ética y que antepone la economía y el dinero a todo lo demás.

Nuestra verdadera guerra no es de trincheras, sino de civilizaciones y de valores. De un lado está Europa, con sus viejas tradiciones humanísticas, valores y grandes conquistas políticas y sociales. De otro lado está el Islam y otros pueblos que, ajenos a nuestra cultura y valores, llegan a Europa para ordeñarla, saquearla, conquistarla y destruir su civilización.

Combatir en esta guerra no exige sólo empuñar el fusil y disparar al enemigo. Eso habrá que hacerlo en situaciones extremas y es labor reservada para los militares especializados en combate. Nosotros, los ciudadanos y los dirigentes políticos y sociales, debemos realizar otras tareas, tan necesarias para ganar la batalla como el combate mismo.

Primero hay que reconocer nuestros errores propios, que son básicamente tres: el primero es haber intervenido militarmente en países que eran estables y que no merecían ser machacados por las tropas occidentales que afirmaban, con falsedad, exportar la democracia; el segundo error es haber abierto de par en par las puertas de Europa para que, junto a inmigrantes necesitados y honrados, entren también miserables, canallas y todo tipo de escoria humana; el tercero es haber elegido en las urnas a políticos sin valores, sin democracia, sin altura, incapaces de cumplir con su deber, cobardes, colaboracionistas y culpables de que estemos siendo derrotados en esta guerra.

Hay que señalar, en primer lugar, a los enemigos, para que las líneas y los bandos queden claros. El enemigo es doble: los líderes corruptos y adictos a la corrupción y al abuso de poder y todo el que llega a Europa sin voluntad de integrarse, sin respeto por la cultura europea, sin humildad y sin la colaboración necesaria para la construcción de un mundo mejor. Ahí están los violentos, los que quieren imponer su cultura y su religión a los autóctonos, los que roban, acosan y violan, los que no respetan los derechos y libertades conquistadas por los europeos, los que viven de los subsidios y se niegan a trabajar, los aprovechados, los que se dedican a robar cobre y dejar sin luz y comunicaciones a barrios enteros, los que sueñan con la violencia, los que la practican y los que se han preparado para asesinar y permanecen dormidos hasta que les despierten para derramar sangre.

En segundo lugar hay que identificar a los quintacolumnistas y cómplices del adversario: son los políticos cobardes que han abierto las puertas de Europa de par en par y ni siquiera han filtrado a los canallas y delincuentes que llegaban en masa. Esos buenistas quintacolumnistas que siempre justifican los crímenes del enemigo y que se autoinculpan de todo. Los que, con su veneno falsamente pacifista y tolerante, paralizan la necesaria reacción europea contra el invasor. Son los profetas rojos del multiculturalismo fracasado y los buenistas que amana mas a un inmigrante con turbante que a los millones de europeos que padecen hambre y duermen en las calles y plazas. Noveleros acobardados, amigos del enemigo y enterradores de nuestra cultura y de nuestros valores.

En tercer lugar hay que empezar a exigir la reacción de Europa a nuestros políticos y dirigentes, relegando y derrotando a los cobardes y buenistas en las urnas, cerrándoles para siempre el camino al poder, para que no vuelvan a llenarnos Europa de escoria agresiva.

En cuarto lugar hay que empezar a cerrar esas mezquitas radicales que no son centros de oración sino escuelas de asesinos y expulsar a los terroristas dormidos, a los imanes que predican la violencia y el odio y a los que tienen el corazón lleno de desprecio y violencia, a los que tienen por profesión el robo y la violación y a los que esperan dormidos su oportunidad para llenar nuestras calles y plazas de sangre.

El quinto escalón de la guerra es ya el combate en los frentes de batalla, labor que corresponderá a nuestras tropas, si llegara a ser necesario.

Toda esta política de defensa, propia de una guerra como la que hoy vive Europa, debe acompañarse de una política inteligente de cooperación con los países asolados de África y Asia, de donde proceden los millones de inmigrantes que esperan a las puertas de Europa para entrar. Hay que ayudarles a que se desarrollen y crezcan. Sólo si ellos son prósperos y estables, las oleadas humanas que buscan un mundo mejor en Europa podrán frenarse.

La guerra exige medidas extremas y de gran dureza. No se puede hacer la guerra con las ONGs en la línea de combate, ni con los multiculturalistas y buenistas tomando decisiones. Eso equivale a entregar la victoria al enemigo sin ni siquiera empuñar las armas. Con países como Arabia Saudita, que financian la invasión islámica de Europa. hay que ser implacables y aplicarles la reciprocidad: ni una mezquita en Europa si no permiten construir iglesias en las tierras de Mahoma; ni un musulmán aquí hasta que no permitan la práctica de la religión allí; mil musulmanes expulsados de Europa por cada cristiano asesinado allí.

No se trata de negar la responsabilidad de Occidente en la gestación y actividad criminal del terrorismo islámico, ni de practicar la venganza, ni de considerar enemigos a todos los musulmanes que llegan a Europa, sino de actuar frente a la agresión y de filtrar a los que llegan para preservar Europa y sus valores. La idea es acoger a los de buena voluntad y rechazar a los hostiles. Y, por supuesto, expulsar sin miramientos a los que se preparan para matar y a los imanes e ideólogos que interpretan el Corán como un llamamiento a cortar cabezas y propagan la violencia en las mezquitas y barrios marginales.


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Miércoles, 25 de Noviembre 2015
Artículo leído 878 veces




Comentarios:

1.Publicado por vanlop el 25/11/2015 11:10


Como de costumbre explica las cosas con claridad, no hacen falta comentarios pero se puede ampliar lo que dice. Estamos en una situación suficientemente grave como para que merezca la pena ampliar el ya largo artículo.

Aquí hay dos cuestiones paralelas: por un lado la guerra terrorista contra Occidente y por otro la guerra de saqueo de Occidente sobre el tercer mundo.

La segunda es cuestión de honradez y tratar a los países y a la gente de manera honrada comprando sus productos a precios razonables y ayudando al desarrollo.

La primera es de coherencia y de meditar lo que queremos ser. El problema es que llevamos demasiados años creando una sociedad falsa y ahora es muy difícil establecer una sociedad con unos valores claros. En Occidente y especialmente en Europa hay varias sociedades separadas con valores opuestos y en lucha entre ellas. Eso, aparte de esterilizar el empuje creativo, hace que nos miren desde fuera con desprecio y especialmente los musulmanes que nos consideran algo despreciable cuya destrucción es un deber, como es un deber destruir cualquier plaga.

Se habla mucho del rearme moral, pero en realidad lo que se hace es lo contrario, todos los medios están enfocados a crear una sociedad dependiente y sin criterio y mucho menos sin valores. Una sociedad infantilizada y por tanto caprichosa, pendiente de la satisfacción personal inmediata a la que el concepto de sacrifico y defensa de valores superiores le repugna. Una sociedad que lo primero que hace, en función de sus bienestar, es prescindir de sus hijos porque resulta muy caro mantenerlos y además nos impiden la realización personal.

Por eso posturas absurdas y suicidas para la sociedad obtienen votos de forma masiva, en realidad todas las ofertas electorales que se nos presentan estimulan el suicidio. No es extraño que los inmigrantes no quieran integrarse en una sociedad así.

Pero es que además a los inmigrantes se les quiere como esclavos. La diferencia con otras épocas es que ahora los esclavos vienen voluntariamente. Pero los nietos de esos esclavos se niegan a serlo porque han recibido una educación occidental y la sociedad no los quiere en igualdad con los demás, los quiere esclavos.

Se habla en el artículo de analizar quién tiene razón en esta guerra par saber si es una guerra justa o no. Eso sería lo adecuado, lo que pasa es que antes de nada es ver quienes son los nuestros, es decir, quienes forman los bandos en conflicto y aquí es donde la mentira institucionalizada vuelve a jugarnos una mala pasada. Nos dicen que los enemigos son los yijadistas, pero mientras se les suministran todo tipo de armas. Se nos habla de cooperación con Rusia, pero parte de las bombas francesas han destruido un hospital infantil y varias escuelas y Turquía con el beneplácito de los USA ¿o alguien se cree que han actuado por su cuenta? derriba un avión ruso en circunstancias dudosas.

Es cierto que el enemigo claro es el terrorismo pero también son enemigos los países que suministran armas a los terroristas y en ese sorteo de puestos, Turquía lleva muchas papeletas, las monarquías tiránicas del Golfo, llevan otras muchas y Occidente lleva el resto.

Por otra parte ¿estamos dispuestos a dar nuestra vida para que los chorizos que mandan sigan robando? Porque en todas las guerras los que tienen la voluntad de victoria son los que ganan y para ello hay que tener claro que la victoria se consigue con mucha sangre. Si los españoles no estamos dispuestos a luchar por España, que es lo más elemental e inmediato, no creo que lo estemos por defender valores presuntos y evanescentes en tierras lejanas.

Y tal vez ese desarme moral nos venga bien pues no tendremos que participar en una guerra en el bando equivocado, en el bando de los malos, aunque eso suponga que tendremos la guerra aquí y habrá que luchar para defender nuestras casas, pero al menos será una guerra justa.

Ayer encontré un artículo que explica el origen del ISIS:

http://astillasderealidad.blogspot.com.es/2015/11/informe-como-surge-el-isis-como-se.html

Lo he leído por encima, tienen muchos videos, que no tengo tiempo de ver y hay una segunda parte.


2.Publicado por SALVADOR el 25/11/2015 13:14
En España estamos en guerra, pero es contra este Estado de Partidos , que nos metido.
En España no hay democracia porque los diputados no representan al votante y no existe ni separación de poderes ni una justicia independiente.

Ya que no podemos elegir a representantes ni a parlamentarios, no tenemos libertad política, que es el requisito previo de la democracia. No hay que confundir la libertad política, que es colectiva, con los derechos individuales, como la libertad de expresión y de reunión. En España, los derechos individuales han sido otorgados por los fundadores del régimen de 1978, no han nacido de una libertad política previa, de un proceso de libertad constituyente.
Observadores internacionales como Freedom House han destacado un empeoramiento paulatino de la libertad de prensa en España, donde la oligarquía de partidos tiene resortes para controlar los medios de comunicación y tomar represalias contra las voces críticas. Algo que no debe extrañar en una Nación sin representación política, con un Estado sin separación de poderes y, por lo tanto, sin control.

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 Ideario

Ideario

Este blog no es una plataforma de promoción del Voto en Blanco, sino un medio de castigo al mal gobierno y a la política antidemocrática que utiliza el termino “Voto en Blanco” por lo que conlleva de protesta y castigo al poder inicuo.

El voto en blanco es una bofetada democrática a los poderes políticos ineptos y expresa la protesta ciudadana en las urnas cuando padece gobiernos insoportables, injustos y corruptos. Es un gesto democrático de rechazo a los políticos, partidos y programas, no al sistema. Conscientes del riesgo que representaría un voto en blanco masivo, los gestores de las actuales democracias no lo valoran, ni lo contabilizan, ni le otorgan plasmación alguna en las estructuras del poder. El voto en blanco es una censura casi inútil que sólo podemos realizar en las escasas ocasiones que se abren las urnas. Esta bitácora abraza dos objetivos principales: Valorar el peso del voto en blanco en las democracias avanzadas y permitir a los ciudadanos libres ejercer el derecho a la bofetada democrática de manera permanente, a través de la difusión de información, opinión y análisis.


 Podcast






DEMOCRACIA SEVERA. MÁS ALLÁ DE LA INDIGNACIÓN

Lo que hoy llamamos "democracia" es un triste remedo de lo que fue ese sistema en sus orígenes. Los políticos han aprendido a violarla y la han desnaturalizado y desarmado. "Democracia Severa, mas allá de la indignación" (Tecnos 2015), de Francisco Rubiales Moreno y Juan Jesús Mora Molina, es un libro que denuncia la degradación de la democracia y señala las reformas que el sistema necesita para que sea justo y decente y para que los políticos estén bajo control.
A la democracia le faltan piezas de gran importancia: exigencias éticas, controles a los políticos, que deben ser examinados, psiquica y moralmente, por comisiones independientes, auténtica separación de los poderes y otorgar un papel preponderante a la sociedad civil y al ciudadano, que deben influir y, sobre todo, supervisar la labor de los gobernantes, pudiendo, incluso, destituirlos. La impunidad debe acabar, como también la tolerancia frente a la corrupción y esos cheques en blanco que permiten a los políticos gobernar como les da la gana, ignorando la opinión de los ciudadanos, que son sus jefes y los soberanos del sistema.
Democracia Severa, que ya está en las librerías, aporta lucidez, libertad y solvencia ciudadana. Es una reflexión de denuncia que señala los puntos débiles de nuestro sistema y ayuda a la regeneración y a construir un mundo mejor.
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Las revelaciones de Onakra el escriba de Dios

Este libro, publicado por Francisco Rubiales Moreno, Las Revelaciones de Onakra, el escriba de Dios, no es, como los tres anteriores del mismo autor (Democracia Secuestrada, Políticos, los Nuevos Amos y Periodistas sometidos), un ensayo de pensamiento político, sino una original narración que recoge misteriosas revelaciones sobre la llegada de los primeros ángeles a la Tierra, sus relaciones con las especies vivientes del planeta, el nacimiento de la inteligencia humana y el inicio de esa lucha a muerte entre el bien y el mal que domina la existencia humana, desde el principio hasta el final de los tiempos.
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Periodistas sometidos. Los perros del poder

Periodistas Sometidos. Los perros del poder (Editorial Almuzara, 2009), el último libro publicado por Francisco Rubiales, ha sido acogido con gran interés por políticos, periodistas y ciudadanos interesados en conocer con detalle la profunda crisis del periodismo en España, el sometimiento al poder de miles de periodistas y de redacciones completas, la agonía del periodismo libre, independiente y crítico y la rotura de la vieja alianza entre periodistas y ciudadanos, sin la cual la democracia deja de existir.
Es el tercer y último libro de la trilogía de pensamiento político que comenzó con Democracia Secuestrada (Almuzara 2005) y continuó con Políticos, los nuevos amos (Almuzara 2007).
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Políticos, los nuevos amos

Políticos, los nuevos amos es el nuevo libro de Francisco Rubiales, publicado tras el éxito de Democracia secuestrada.

Como afirma el ex ministro Manuel Pimentel en el Prólogo,"Políticos, los nuevos amos afronta el problema de la degradación del poder con extraordinaria valentía, claridad y profundidad".
Pimentel, que recomienda la lectura del libro a los presidentes, ministros, altos cargos políticos, militantes y a cualquier ciudadano inquieto y preocupado por la democracia, lo define como un libro "duro, libre, alejado de lo políticamente correcto, capaz de provocar reflexiones y golpes de conciencia muy dolorosos".
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Democracia Secuestrada

La rebelión ya ha comenzado. Los ciudadanos quieren regresar del exilio y revitalizar una democracia que está postrada y secuestrada. El ciudadano será de nuevo el protagonista en una democracia auténtica y regenerada. El ser humano está dispuesto a construir a cualquier precio la catedral del futuro. Hay una fuerza desconocida que le impulsa a hacerlo, a pesar de sus cobardías, dudas y fracasos Pero, hasta conseguirlo, tendrá que atravesar desiertos y desfiladeros poblados de peligros y de alimañas dispuestas a defender con sangre y fuego sus privilegios.
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