(DS) Los políticos españoles merecen un castigo masivo en las urnas
Nota
Obligados por la crisis, la escasez de dinero y la intervención exterior, que les impone ser austeros, los políticos españoles solo practican "ajustes" temporales que pretenden abandonar cuando la prosperidad retorne. Los ciudadanos, sin embargo, deberíamos exigirles cambios de política definitivos, que terminen con el abuso, con privilegios inapropiados y con el cúmulo de injusticias e irregularidades que caracterizan a la degradada e inmoral democracia española, en la que las cautelas y controles al poder no funcionan y el protagonismo ciudadano ha sido sustituido por la dictadura de los políticos y de sus partidos.
No han cambiado, ni admiten culpas, ni la necesidad de cambios profundos, ni quieren ser verdaderos demócratas. Sólo ahorran y son más prudentes porque no tienen otro remedio. Siguen siendo déspotas, temporalmente cautos.
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La desvergüenza de la "casta" política española no tiene límites. Cuando los parados siguen creciendo, la pobreza continua haciendo estragos, las empresas siguen desapareciendo y medio país está al borde de la quiebra, los políticos españoles anuncian que recortarán un 15 por ciento en los fondos que el Estado aporta a los partidos políticos para que los empleen en propaganda electoral.
Lo que el pueblo desea es que esos gastos superfluos y abusivos dejen de ser sufragados por el erario público y que el escaso dinero existente sea empleado en paliar el dolor y el sufrimiento de los ciudadanos. Lo que el pueblo quiere en estos momentos es que los partidos y los sindicatos se financien con las cuotas de sus afiliados y simpatizantes, sin distraer recursos públicos que deberían emplearse en causas más nobles y éticas.
Los políticos españoles no tienen conciencia del inmenso malestar que inunda la sociedad, ni del profundo rechazo que generan. Si realizaran una investigación sociológica científica, descubrirían que el número de los que les odian crece como la espuma, que los políticos no son ya el tercer gran problema del país, como reflejan las encuestas maquilladas por el poder, sino el primero, el gran problema de España, porque ellos son los culpables de todos los demás dramas y carencias, desde la situación económica al desempleo, sin olvidar el avance de la pobreza, la caída de los valores, la decadencia, la desconfianza y la corrupción generalizada.
En estas circunstancias de crisis y de angustia, dedicar decenas de millones de euros del erario público en sufragar la mentira colectiva de los partidos políticos, las promesas que nunca se cumplen, la lluvia de carteles electorales inútiles y contaminantes y esos mítines a los que solo acuden los fieles, plataformas de la mentira y del engaño sin interés alguno para el ciudadano, es un verdadero delito contra la decencia y la razón.
Con su repugnante comportamiento y con su insoportable falta de sensibilidad, los políticos españoles demuestran no solo que están alejados de la realidad, y divorciados de la ciudadanía, sino que son opresores, arrogantes y horteras, incluso en tiempos de crisis, a pesar de sus sonados fracasos, cuando los ciudadanos ya los rechazan masivamente.
Nuestros políticos merecen un castigo tan duro que nunca más puedan olvidarlo. Tienen que aprender que la mentira y la traición tienen un alto precio en política. El comportamiento de la "casta" política española es de una indignidad hiriente y de un descaro insultante. Cuando el país está de rodillas, desconsolado ante el presente y temblando de miedo ante el futuro que los mismos políticos, con su mal gobierno, nos han deparado, la "casta" sigue despilfarrando y aprobando medidas que producen indignación y vómito a la ciudadanía.
Han hecho pagar sus propios errores a los pensionistas, a los funcionarios y a la ciudadanía en general, reduciendo los sueldos y aumentando los impuestos hasta límites de abuso, mientras ellos se niegan a asumir la austeridad, a reducir el número de altos cargos y ministerios, a despedir a los miles de asesores y enchufados que sobran, a viajar en los medios públicos y a reducir el gasto de manera drástica, como la situación económica exige. Cada día pueden leerse en la prensa noticias que indignan sobre viajes de ministros en aviones militares, desplazamientos de altos cargos en helicópteros públicos, remodelaciones millonarios de despachos y edificios públicos, comilonas, regalos a amigos, concursos públicos amañados y un largo etcétera que demuestra hasta que punto los políticos españoles han perdido el norte, se han alejado de los ciudadanos y se han convertido en una casta arrogante y opresora que ampara la corrupción, que nada en la arbitrariedad y que nada tiene que ver con la auténtica democracia.
Están pidiendo a gritos un castigo y la mejor forma de castigarlos es llenando las urnas, cuando se abran, de votos en blanco y de votos nulos de reproche, de papeletas que contengan cualquier frase o leyenda que refleje el desprecio que los verdaderos ciudadanos sienten por sus pésimos gobernantes.
Es la hora del voto de protesta en cualquiera de sus modalidades (blancos, nulos o de reproche), es la hora de que los políticos sean obligados a abandonar sus burbujas alienadas de lujo y privilegios y choquen de frente con la realidad de una sociedad que los rechaza y desprecia, que les quiere castigar por sus muchos errores y traiciones: por haber asesinado la democracia y haberla sustituido por una oligocracia de partidos, por habernos conducido hacia la pobreza y el fracaso, por haber abandonado el servicio público y haberlo sustituido por el privilegio, por haber inundado España de corrupción y abuso, por habernos arrebatado la confianza, la esperanza y la alegría, por haber abrazado la mentira, convirtiéndola en una política de gobierno, y por haber transformado la noble política en una verdadera pocilga.
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Ideario
El voto en blanco es una bofetada democrática a los poderes políticos ineptos y expresa la protesta ciudadana en las urnas cuando padece gobiernos insoportables, injustos y corruptos. Es un gesto democrático de rechazo a los políticos, partidos y programas, no al sistema. Conscientes del riesgo que representaría un voto en blanco masivo, los gestores de las actuales democracias no lo valoran, ni lo contabilizan, ni le otorgan plasmación alguna en las estructuras del poder. El voto en blanco es una censura casi inútil que sólo podemos realizar en las escasas ocasiones que se abren las urnas. Esta bitácora abraza dos objetivos principales: Valorar el peso del voto en blanco en las democracias avanzadas y permitir a los ciudadanos libres ejercer el derecho a la bofetada democrática de manera permanente, a través de la difusión de información, opinión y análisis.
Francisco Rubiales Moreno
Las revelaciones de Onakra el escriba de Dios
El último libro publicado por Francisco Rubiales Moreno, Las Revelaciones de Onakra, el escriba de Dios, no es, como los tres anteriores del mismo autor (Democracia Secuestrada, Políticos, los Nuevos Amos y Periodistas sometidos), un ensayo de pensamiento político, sino una original narración que recoge misteriosas revelaciones sobre la llegada de los primeros ángeles a la Tierra, sus relaciones con las especies vivientes del planeta, el nacimiento de la inteligencia humana y el inicio de esa lucha a muerte entre el bien y el mal que domina la existencia humana, desde el principio hasta el final de los tiempos.
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Periodistas sometidos. Los perros del poder
Periodistas Sometidos. Los perros del poder (Editorial Almuzara, 2009), el último libro publicado por Francisco Rubiales, ha sido acogido con gran interés por políticos, periodistas y ciudadanos interesados en conocer con detalle la profunda crisis del periodismo en España, el sometimiento al poder de miles de periodistas y de redacciones completas, la agonía del periodismo libre, independiente y crítico y la rotura de la vieja alianza entre periodistas y ciudadanos, sin la cual la democracia deja de existir.
Es el tercer y último libro de la trilogía de pensamiento político que comenzó con Democracia Secuestrada (Almuzara 2005) y continuó con Políticos, los nuevos amos (Almuzara 2007).
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Políticos, los nuevos amos
Políticos, los nuevos amos es el nuevo libro de Francisco Rubiales, publicado tras el éxito de Democracia secuestrada.
Como afirma el ex ministro Manuel Pimentel en el Prólogo," Políticos, los nuevos amos afronta el problema de la degradación del poder con extraordinaria valentía, claridad y profundidad".
Pimentel, que recomienda la lectura del libro a los presidentes, ministros, altos cargos políticos, militantes y a cualquier ciudadano inquieto y preocupado por la democracia, lo define como un libro "duro, libre, alejado de lo políticamente correcto, capaz de provocar reflexiones y golpes de conciencia muy dolorosos".
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Democracia Secuestrada
La rebelión ya ha comenzado. Los ciudadanos quieren regresar del exilio y revitalizar una democracia que está postrada y secuestrada. El ciudadano será de nuevo el protagonista en una democracia auténtica y regenerada. El ser humano está dispuesto a construir a cualquier precio la catedral del futuro. Hay una fuerza desconocida que le impulsa a hacerlo, a pesar de sus cobardías, dudas y fracasos Pero, hasta conseguirlo, tendrá que atravesar desiertos y desfiladeros poblados de peligros y de alimañas dispuestas a defender con sangre y fuego sus privilegios.
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“DemoScracia” es un libro imprescindible para los que creen que una izquierda honrada y decente todavía es posible en España. El libro es un testimonio maduro de Manuel Armenta Espejo, un viejo luchador de la izquierda honrada que hoy casi ha dejado de existir. Armenta luchó contra el Franquismo, que le acosó y persiguió con saña. Él nunca utilizó aquella lucha para medrar en la deteriorada izquierda que surgió y creció en España, tras la muerte de Franco. El libro es una inmersión en la historia reciente de España, analizada por un luchador, con profundidad, rigor y honradez intelectual y humana.
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