Eran amigos, pero ahora Maduro, preso en Estados Unidos, planea acusarle.
La Audiencia Nacional española ha abierto diligencias contra Zapatero por presuntos delitos de blanqueo, narcotráfico y colaboración con el Cartel de los Soles, mientras que Estados Unidos lo investiga, lo que plantea interrogantes sobre si su rol diplomático encubrió intereses económicos, aunque él lo niega y defiende su labor como facilitadora de paz.
Su trayectoria es un drama, reflejo de un comportamiento viscoso, hipócrita y perverso, al que sus adversarios acusan de haberse enriquecido con el sufrimiento, tortura y muerte de muchos venezolanos.
Su figura es hoy un escándalo vergonzante, que resta apoyos y votos a la izquierda mundial y, sobre todo, a la española.
Como presidente del gobierno español entre 2004 y 2011, impulsó reformas como la legalización del matrimonio igualitario y leyes contra la violencia de género y la de Memoria Histórica, que resucitó el odio entre las dos Españas, la de derecha y la de izquierda. Pero su gestión económica ha sido la más criticada.
Durante su mandato, España experimentó un crecimiento inicial, pero la crisis financiera global de 2008 reveló debilidades estructurales en el modelo económico, exacerbadas por la burbuja inmobiliaria y la falta de reformas profundas. El desempleo superó el 20%, se implementaron medidas de austeridad que congelaron pensiones y recortaron salarios públicos, y el país entró en recesión, lo que muchos analistas atribuyen en parte a políticas insuficientes para mitigar el impacto, dejando un legado de deuda y desigualdad que tardó años en recuperarse.
Tras dejar el poder, Zapatero se involucró en la política venezolana desde 2015, como mediador entre el régimen de Nicolás Maduro y la oposición, un rol que inicialmente fue aceptado por la oposición, pero que después ha generado controversia por su cercanía al chavismo.
Ha actuado como observador internacional en elecciones, incluyendo las de 2024, donde Maduro reclamó la victoria en medio de acusaciones de fraude masivo por parte de la oposición y de observadores internacionales.
Críticos, incluyendo figuras de la oposición venezolana como María Corina Machado, lo acusan de legitimar el régimen al ignorar denuncias de torturas, represión y violaciones de derechos humanos, priorizando diálogos que, según ellos, han servido para perpetuar el poder chavista en lugar de promover una transición democrática.
Las alegaciones sobre el enriquecimiento personal de Zapatero se basan en datos que reflejan que su patrimonio se multiplicó intensamente desde que comenzó a mediar en Venezuela.
Desde Estados Unidos, el Pollo Carvajal, ex jefe de la Inteligencia venezolana, le acusa de colaborar con el narcotráfico y de financiar, con dinero del petróleo venezolano, a gobiernos europeos, sobre todo al español de Pedro Sánchez.
Acusaciones de vínculos financieros con el régimen, incluyendo negocios en petróleo y oro, han surgido de testigos como Koldo García, y se vinculan a escándalos como el rescate de la aerolínea Plus Ultra, presuntamente ligada a intereses chavistas.
Del análisis del personaje y de su labor surge la convicción de que él es un reflejo fiel de los abusos, corrupción y podredumbre del socialismo español bajo Pedro Sánchez.
Francisco Rubiales
Su trayectoria es un drama, reflejo de un comportamiento viscoso, hipócrita y perverso, al que sus adversarios acusan de haberse enriquecido con el sufrimiento, tortura y muerte de muchos venezolanos.
Su figura es hoy un escándalo vergonzante, que resta apoyos y votos a la izquierda mundial y, sobre todo, a la española.
Como presidente del gobierno español entre 2004 y 2011, impulsó reformas como la legalización del matrimonio igualitario y leyes contra la violencia de género y la de Memoria Histórica, que resucitó el odio entre las dos Españas, la de derecha y la de izquierda. Pero su gestión económica ha sido la más criticada.
Durante su mandato, España experimentó un crecimiento inicial, pero la crisis financiera global de 2008 reveló debilidades estructurales en el modelo económico, exacerbadas por la burbuja inmobiliaria y la falta de reformas profundas. El desempleo superó el 20%, se implementaron medidas de austeridad que congelaron pensiones y recortaron salarios públicos, y el país entró en recesión, lo que muchos analistas atribuyen en parte a políticas insuficientes para mitigar el impacto, dejando un legado de deuda y desigualdad que tardó años en recuperarse.
Tras dejar el poder, Zapatero se involucró en la política venezolana desde 2015, como mediador entre el régimen de Nicolás Maduro y la oposición, un rol que inicialmente fue aceptado por la oposición, pero que después ha generado controversia por su cercanía al chavismo.
Ha actuado como observador internacional en elecciones, incluyendo las de 2024, donde Maduro reclamó la victoria en medio de acusaciones de fraude masivo por parte de la oposición y de observadores internacionales.
Críticos, incluyendo figuras de la oposición venezolana como María Corina Machado, lo acusan de legitimar el régimen al ignorar denuncias de torturas, represión y violaciones de derechos humanos, priorizando diálogos que, según ellos, han servido para perpetuar el poder chavista en lugar de promover una transición democrática.
Las alegaciones sobre el enriquecimiento personal de Zapatero se basan en datos que reflejan que su patrimonio se multiplicó intensamente desde que comenzó a mediar en Venezuela.
Desde Estados Unidos, el Pollo Carvajal, ex jefe de la Inteligencia venezolana, le acusa de colaborar con el narcotráfico y de financiar, con dinero del petróleo venezolano, a gobiernos europeos, sobre todo al español de Pedro Sánchez.
Acusaciones de vínculos financieros con el régimen, incluyendo negocios en petróleo y oro, han surgido de testigos como Koldo García, y se vinculan a escándalos como el rescate de la aerolínea Plus Ultra, presuntamente ligada a intereses chavistas.
Del análisis del personaje y de su labor surge la convicción de que él es un reflejo fiel de los abusos, corrupción y podredumbre del socialismo español bajo Pedro Sánchez.
Francisco Rubiales