Información y Opinión

La pérdida de Venezuela es un golpe mortal para el socialismo mundial



La captura de Maduro pasará a la Historia como el momento clave en el que la izquierda mundial empezó a hundirse y a ser abandonada por los pueblos.

Fidel Castro debe estar rabiando al contemplar desde el "más allá" como la izquierda mundial naufraga y el chavismo, su más valiosa aportación a la revolución mundial, se desmorona después de la captura de Maduro por los norteamericanos.

Fidel, que aleccionó y ayudó a Hugo Chávez en la toma del poder, siempre supo que el papel de Venezuela sería financiar el socialismo en el mundo y la lucha contra los Estados Unidos, algo que pactó con el líder Chávez desde que tomó el poder en Caracas.

Fidel convenció a Chávez de que "cuando un revolucionario toma el poder, si lo pierde es porque es un huevón" y lo convenció para que mantuviera el control de Venezuela siempre, aunque perdiera las elecciones de manera abrumadora o tuviera que usar la fuerza.

La riqueza de Venezuela ha sido el oxígeno del decadente y fracasado socialismo mundial, que seguramente habría desaparecido de no ser por la lluvia de petróleo y oro desde el régimen venezolano.
---



Fidel y Hugo Chávez, dos amigos y socios en la revolución
La pérdida de Venezuela representaría un golpe financiero devastador para la izquierda mundial, que durante décadas se benefició de los vastos recursos petroleros y minerales del país.

Bajo los gobiernos de Hugo Chávez y Nicolás Maduro, Venezuela utilizó sus ingresos por exportaciones de petróleo no para enriquecer a su pueblo, acosado por la pobreza y la represión, sino para subsidiar movimientos y regímenes aliados, sobre todo a naciones como Cuba, Nicaragua, Irán y otras dominadas por tiranos rojos.

Cuba, en particular, recibió miles de millones de dólares en petróleo a cambio de servicios médicos, de inteligencia y grupos militares de élite, lo que sostuvo su desastrosa economía socialista.

Sin esta fuente de financiamiento, de decenas de miles de millones de dólares, países como Cuba y Nicaragua habrían colapsado y la izquierda mundial sería mucho más débil y frágil.

Ideológicamente, la caída del régimen chavista significaría la erosión de un símbolo clave del socialismo del siglo XXI, que inspiró movimientos izquierdistas globales como un bastión contra el imperialismo estadounidense. Venezuela no solo exportaba petróleo, sino también socialismo y tiranía.

La ruina del chavismo podría provocar no sólo la caída de Cuba y Nicaragua, sino acelerar también el giro conservador que ya experimenta el mundo, debilitando la cohesión ideológica y dejando a la izquierda sin un faro de resistencia antiimperialista.

Geopolíticamente, la ausencia de Venezuela como financiador debilitaría la influencia de la izquierda en foros internacionales y alianzas estratégicas, exponiendo a sus aliados a mayor aislamiento. Países como Rusia, China e Irán, que invirtieron en Venezuela a cambio de acceso a recursos minerales y petróleo, perderían un socio clave, con China enfrentando la posible pérdida de hasta 19 mil millones de dólares en préstamos respaldados por petróleo.

Incluso España, cuyo partido socialista está siendo investigado por posibles negocios sucios con Venezuela y financiación ilegal procedente de ese país caribeño, sufriría con dureza el fin del chavismo.

La intervención estadounidense, que busca reestructurar la industria petrolera y excluir influencias externas, podría precipitar también inestabilidad en vecinos como Colombia y Brasil, mientras la izquierda global pierde un eje para contrarrestar la hegemonía de Washington.

Sin la menor duda, el hundimiento del chavismo reconfiguraría el equilibrio de poder en América Latina y debilitaría seriamente el socialismo y la izquierda en todo el planeta, además de fortalecer a Estados Unidos y a sus aliados.

Francisco Rubiales

- -
Jueves, 15 de Enero 2026
Artículo leído 314 veces

También en esta sección: