Información y Opinión

La "Cumbre progresista" de Pedro Sánchez, un cónclave de fracasados



La peor calaña del planeta vendrá a España la semana próxima. Son aliados convocados por un Pedro Sánchez empeñado en cambiar el rumbo de España, situándola en el basurero.

La llamada “cumbre progresista”, que se celebrará los días 17 y 18 de abril en Barcelona, no es más que un circo de zurdos, perdedores y corruptos en declive que se reúnen para lamerse las heridas y fingir que aún representan algo.

Convocados por un presidente español que sobrevive gracias a pactos con separatistas y comunistas, acudirán figuras como Lula da Silva, Claudia Sheinbaum, Petro y otros líderes de la izquierda más rancia del planeta, todos ellos con sus pueblos hartos de mentiras, miseria y autoritarismo.
---



No es un foro de ideas; es una reunión de fracasados que intentan salvarse mutuamente, mientras sus países se hunden en el fango de la corrupción y el populismo destructivo.

Acuden, entre otros, Lula, el ex presidiario que volvió al poder manchado de escándalos; Sheinbaum, heredera de la tiranía morenista que ha convertido México en un polvorín de violencia e impunidad; Petro, el exguerrillero que ha hundido Colombia en el caos; y otros miembros del falso progresismo mundial.

Faltan dos piezas ya derrocadas: El venezolano Maduro, preso en Estados Unidos, y el ayatolá Jamenei, ejecutado por las bombas de Israel después de haber ordenado el asesinato de 40.000 iraníes que protestaban en las calles.

Son “líderes” falsos progresistas, anclados en el poder, ampliamente rechazados por sus propios pueblos, que los castigan en las urnas o los soportan con rabia contenida, mientras ven cómo la economía se desmorona, la libertad se recorta y la corrupción se institucionaliza.

Sánchez, el anfitrión, no convoca esta cumbre por amor a la democracia, sino para blanquear su imagen de títere de la izquierda radical y para seguir vendiendo la utopía socialista fallida, que solo deja ruinas. Su mayor "mérito" es haber precipitado a España en el foso de la corrupción mundial, por debajo de Ruanda.

Sánchez intentará que la cumbre se convierta en una defensa de lo que él llama "Legalidad internacional humanitaria", pero la "legalidad sanchista" tiene escasa consistencia real porque él ataca la Justicia, desprecia la democracia, dinamita la separación de poderes, ampara la corrupción, protege a los que roban viviendas, está llenando el país de invasores africanos y tiene como aliados externos al totalitarismo mundial y, en el plano interno, a la escoria totalitaria, separatista y terrorista de España.

Esta cumbre no es progreso, es retroceso disfrazado de resistencia. Mientras los pueblos de América Latina y Europa claman por libertad, seguridad y prosperidad real, estos dinosaurios de la izquierda se juntan en Barcelona para autoproclamarse salvadores y atacar a cualquiera que se atreva a defender la decencia y el sentido común.

Seguro que esa cumbre decadente va a ignorar una idea que empieza a iluminar a todo el mundo libre: "el verdadero progreso es el anticomunismo".

Rechazados por gran parte de sus propios pueblos, esta pantomima solo demuestra su desesperación.

España, donde las encuestas anticipan una humillante derrota socialista en las próximas elecciones, no merece ser el escenario de esta vergüenza global.

La verdadera democracia se defiende alejándose de esta cloaca ideológica, no reuniéndola con alfombra roja.

¡Que tiemblen los que aún creen en sus promesas vacías socialistas y comunistas porque la historia ya los ha condenado al basurero de las ideologías fracasadas!

Francisco Rubiales

- -
Sábado, 11 de Abril 2026
Artículo leído 299 veces

También en esta sección: