Información y Opinión

España ha hecho justicia con Podemos al eliminarlo de la política



Al menos con Podemos los españoles hemos hecho justicia. Hemos dejado de votarlo y lo hemos eliminado de la política porque sus dirigentes se han convertido en la casta privilegiada de millonarios aferrados al poder que ellos criticaban.

El pueblo ha dejado de votarles por traicionar la democracia, la ética y sus propias ideas.

Ahora le toca probar la misma medicina al PSOE, culpable de pecados similares: corrupción, apego desmedido al poder, a sus privilegios y al dinero, abuso, arbitrariedad, alianzas pervertidas con los partidos que quieren romper España, promoción de la desigualdad y el odio y haberse convertido en un partido de corruptos, ajeno al pueblo y a la democracia.
---



Pablo con look de millonario podemita
En España, al menos con Podemos, se ha hecho justicia. Su anterior líder, Pablo Iglesias, es hoy millonario gracias a la política, pero sin un gramo de prestigio; su líder actual, Yolanda Díaz, huye como una rata de las profundas derrotas electorales que padece.

El partido que nació como antorcha de los indignados y paladín de los desposeídos se degradó en una casta privilegiada de millonarios aferrados al poder con uñas y dientes. Sus líderes, convertidos en millonarios gracias a sueldos públicos, coches oficiales y enchufes opacos, traicionaron sin rubor sus promesas de igualdad y democracia.

El pueblo, harto de hipocresía y de ver cómo los que gritaban contra el sistema se convertían en su peor versión, los ha borrado del mapa electoral. Ya no son alternativa: son historia, y merecida.

Ahora le toca al PSOE, culpable de los mismos pecados multiplicados por cien. Corrupción institucionalizada, apego desmedido al sillón, abuso sistemático de instituciones, arbitrariedad en leyes a medida, alianzas pervertidas con separatistas y radicales, promoción deliberada de la desigualdad y el odio como herramienta de control, y transformación en un partido de corruptos y privilegiados que ya no representan al pueblo, sino a sí mismos y a la peor élite.

Han traicionado cada principio socialista, han vendido la soberanía y han convertido la democracia en un negocio familiar. Su tributo a la casta más oscura es evidente: mientras predican austeridad, acumulan poder y riqueza a costa de los ciudadanos.

El pueblo español ya demostró con Podemos que sabe castigar la traición. El mismo veredicto espera al PSOE. Cuando la ciudadanía despierte del todo y deje de financiar con sus votos a quienes la desprecian, la justicia política será completa.

España merece partidos al servicio del pueblo, no parásitos aferrados al poder eterno. El reloj corre: tic toc, tic toc...

Francisco Rubiales

- -
Martes, 24 de Marzo 2026
Artículo leído 332 veces

También en esta sección: