Voto en Blanco


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CUANDO LA INJUSTICIA SE EXHIBE COMO ESPECTÁCULO


Nota

El Betis es un club de fútbol que está siendo masacrado por la injusticia arbitral española. Ocurrió el pasado miércoles frante al Deportivo de la Coruña, cuando el árbitro perjudicó al equipo sevillano con un penalti inexistente. En la noche del sábado, en Sevilla, frente al Barcelona, el equipo de ZP, el Betis volvió a ser perjudicado por un árbitro, Pérez Lasa, que expulsó al ariete verdiblanco Oliveira en una decisión excesivamente rigurosa. Fue impresionante contemplar la rabia impotente de un estadio con casi 40.000 aficionados que nada podían hacer frente al árbitro arbitrario salvo insultar y marcharse a casa con la rabia del débil injustamente aplastado por el fuerte. Muchos hemos sentido miedo en el estadio de que la parcialidad arbitral reiterada y hostil generara violencia en la masa indignada de aficionados.

Voto en Blanco no es un blog deportivo, pero hay asuntos deportivos que tienen repercusión política y cívica, sobre todo cuando afectan al derecho a la justicia. Por eso, reproducimos un artículo publicado recientemente en el blog amigo "Sentir Bético" (www.sentirbetico.com), titulado "Cuando la injusticia se exhibe como espectáculo":



CUANDO LA INJUSTICIA SE EXHIBE COMO ESPECTÁCULO

Lo ocurrido el miércoles 21 de septiembre en Riazor, donde el árbitro Megía Dávila robó el triunfo al Real Betis, al pitarle un penalti inexistente, beneficiando claramente al club Deportivo de la Coruña, es un reflejo más de la injusticia deportiva reinante en España, un espectáculo insolente y escandaloso que se repite cada semana ante cientos de miles de aficionados, que salen de los estadios perplejos, humillados, escandalizados e impotentes.

El espectáculo de la injusticia deportiva, exhibido cada semana en decenas de campos de fútbol por árbitros ineficaces y caprichosos que gozan de impunidad, es una afrenta a la democracia y una provocación ante la que la sociedad española demuestra cobardía y frente a la que el Estado, incomprensiblemente, se mantiene al margen, a pesar de que la justicia, ya sea penal, civil, militar o deportiva, es una clara función básica del Estado y una de las razones que justifican su existencia.

Permitir que la justicia deportiva española esté fuera de control y que la Federación amenace con represalias a los clubes que recurran a la justicia democrática para dirimir sus diferencias y defender sus derechos, es una peligrosa dejación, todavía más incomprensible si se tiene en cuenta que el fútbol es hoy en España mucho más que un simple deporte, después de haberse transformado en una manifestación cultural y social de masas que mueve más dinero que muchos sectores de la economía y que tiene más apoyo popular que la misma política. Cualquiera que se atreva a denunciar al Estado por dejación, al permitir que la justicia deportiva se sustraiga de la ordinaria, ganaría con seguridad esa causa ante un tribunal justo.

Nadie se atreve a plantar cara a la injusticia deportiva. Ni siquiera el Real Madrid se atrevió a impugnar el partido que perdió la semana pasada frente al Español, cuando un árbitro incumplió ostentosamente las reglas y cometió una evidente injusticia.

Algunos de nuestros líderes cobardes inventó y difundió con éxito la falacia de que los árbitros un día te quitan y otro te dan, con lo que, al final, todo queda compensado. Trasladado a la justicia ordinaria, ese ejemplo significa que 30 inocentes entran en la carcel, pero como también entran 30 culpables, todo queda compensado.

Nadie se atreve a pararle los pies a un colectivo que, en contra de las reglas de la democracia, exhibe su inmunidad y su impunidad frente a una población asombrada porque, fuera del ámbito del fútbol, en el trabajo y en la misma vida, es universal la regla de que el que se equivoca lo paga.

Sólo los árbitros pueden equivocarse, día tras día, sin pagarlo.

Al parecer, el miedo es más fuerte que la ley. Todos tienen miedo a unos árbitros que, además de incompetentes, quieren ganar todavía más dinero: los dirigentes deportivos, que temen protestar en público porque la venganza de los árbitros puede llevarles a una categoría inferior; los jugadores, asustados porque los árbitros pueden molerlos a tarjetas y arruinar sus carreras si osan protestar; los aficionados, que preferimos escupir insultos a los trencillas desde las gradas antes que manifestarnos por las vías urbanas para acabar con la mafia deportiva.

Espero que, ante lo ocurrido el miércoles en La Coruña, Lopera se atreva a protestar con fuerza, exigiendo que Megía Dávila pague su error, como cualquier otro profesional español. Los béticos le admiraríamos más y la sociedad española se lo agradecería.



Franky  
Domingo, 25 de Septiembre 2005
Artículo leído 1589 veces




Comentarios:

1.Publicado por Eduardo el 25/09/2005 12:32
Yo presencié en vivo el partido de ayer sábado. Indignante. Si hubiese ocurrido algo o se hubiese desatado la violencia, el único responsable hubiese sido el arbitro: Perez Lasa.

Si quieren erradicar la violencia de los campos de futbol, tendrán que comenzar por analizar y solventar el problema de los árbitros, quienes, impunemente, la generan en muchas ocasiones. Provocan al público con sus arbitrarias decisiones, comportándose de forma chulesca. Se sienten dioses intocables porque el sistema los ha hecho dioses. Son jurídicamente irresponsables, hagan lo que hagan no les ocurre nada, todo el mundo les tiene miedo, comentarios como: no nos podemos enfrentar con los árbitros porque es peor, nos pueden perjudicar más, son habituales (son matones a los que todo el mundo ha de rendirle pleitesía, haga lo que haga).

Creo que deberían castigar sus errores quitándoles partidos, igual que a los jugadores. Cuando se les tocara sus emolumentos (que son muchos) segúro que correrían e intentarían hacerlo mejor.

Ayer me sentí engañado, chuleado, indignado, cabreado, jugaron con mis sentimientos, con lo más íntimo de mi persona sin poder hacer nada, si hubiese tenido al árbitro delante en ese momento (y les puedo asegurar que soy tranquilo y pacífico) no sé que hubiese hecho.

Ya está bien que aprovechen el futbol (y otras tonterías) para que nos despreocupemos de otros asuntos, políticos y económicos, de más importancia, pero que además pongan al primer "hijo de..." para que se ría de nosotros ya es muy grave.

No quiero extenderme más pero la FEF también necesita un buen blanqueo que la limpie, desraticide, desinsecte y desinfecte.

Un abrazo a todos

2.Publicado por Sebas el 25/09/2005 13:14
Eduardo: coincido con tu análisis, pero ten en cuenta que cuando nuestras pasiones se centran el el fútbol, Zapatero y sus políticos profesionales, entre los que también están, por supuesto, los de derecha y demás partidos, se mueren de gusto porque así ellos pueden seguir mandando y sojuzgando. Ocurre como en tiempo de Franco, cuando la liga y las copas europeas del Madrid servían para dormecer a los ciudadanos con "pan y circo". Poco ha cambiado España desde entonces, en lo esencial. Sólo que entonces podías moverte por las ciudades y dormir con las puertas de tu casa abierta, sin riesgo para tu vida, mientras que ahora hemos convertido nuestros hogares en fortines. Lo demás, incluida la esencia de la política y el dominio de la injusticia, es practicamente lo mismo.

3.Publicado por Clandestino el 25/09/2005 13:54
El fútbol, a la afición, es una extensión de lo que es la política al ciudadano: Te traigo a mi redil, te engaño, te timo, te fastidio y a pagar y a tragar.

Hace bastante tiempo que dejó de interesarme, desde que se vislumbró, con claridad, que el fútbol dejaba de ser deporte para ser el bombero que alejaba las llamas del descontento que motivan las maniobras gananciales a plena luz y que con la misma desfachatez y chulería que la imponen los árbitros en los campos de negocio-político-ex-fútbol, lo imponen los políticos a la ciudadanía. No obstante, como bien apunta Franky, al ser también un negocio y un útil político, es imposible eludirlo.

Desde que empecé a plantearme que si este esperpento, antiguamente deporte, que con tanta pasión y afán atrae a las masas, como las lianas de miel atrae y atrapa a las moscas, no existiera, éstas no tendrían mas remedio que orientar sus espacios pasionales, y alguno robado a los lúdicos, a pensar y meditar sobre los problemas reales de su entorno y sobre sus causas y sobre sus causantes, con lo que sus movilizaciones serían mas constructivas y tal vez los políticos no serían tan corruptos, tan ineptos, tan inútiles, tan innecesarios (más de la mitad) tan déspotas, tan cínicos, tan radicales, tan prepotentes, tan humillantes, tan despectivos... con sus paganos.

¿Recuerdan aquello de que “el fútbol es el opio del pueblo”, cuando apenas se televisaban dos o tres partidos por temporada? ¿Recuerdan quienes lo decían? Quién nos iba a decir que esos mismos nos iban a "drogar" c-opiosamente con varias y elevadas dosis, varias veces al día, durante todo el año, todos los años. Desde luego la adicción es evidente y palpable.

El mismo día que aquel fornido gigante, bien pertrechado de armas y armaduras, fuera humillado y derrotado por un joven pastor hábil e inteligente que, aunque carente de clase social y formación militar , tenía más enjundia, los obtusos, brutos, crueles, amorales y arrogantes gigantes se aseguraron los servicios de todos los Maquiavelos para que ni aquel joven ni nadie más, lleno de razones, nunca más posean una honda ni haya piedras a su alcance. Ni siquiera darle opción a pensar en ello. Misión perfectamente efectuada hasta día de hoy y con nota.

Algunas organizaciones dedicadas al negocio de control y explotación de ciudadanías varias, antiguamente denominado política, desde que descubrieron la posibilidad de canalizar y controlar los efectos alucinógenos del fútbol, ya prescinden casi groseramente de la iglesia, después de que tantos grandes servicios prestara en este aspecto. Es natural el "opio del pueblo", o fútbol, atrapa a masas similares o mayores que la iglesia, más rentables, más divididos, más controlables, más incondicionales y con más fanatismo. Además con la ventaja de grandes posibilidades de fomentar el embrutecimiento con los consiguientes deterioros de valores éticos y morales que los dejan a su merced, pero que la traidora iglesia se empeña en fomentar, "armando" a la plebe, sin pensar en lo que eso puede perjudicar el gran negocio de los obtusos, crueles, amorales y fornidos gigantes, bien pertrechados de armas y armaduras.

Los efectos alucinógenos ofrecen tales niveles de manipulación ipnótica, que algunos ciudadanos, buenos ciudadanos seguramente, serían capaces de matar por el fútbol a la par que se escandalizarían por mostrar algo de agresividad en la lucha por sus derechos y libertades, mostrándose omisos y conformistas ante la degradación ciudadana, descarada y chulescamente orquestada por nuestros servidores y que de forma infame e indigna se la impondremos a nuestros hijos como herencia.

Algunos están tan “fumados” que hasta están seguros de que ZP y el PSOE son socialistas.

Por poner un ejemplo.

Saludos.

4.Publicado por Eduardo el 25/09/2005 15:12
Precisamente lo que quise poner de manifiesto antes es que, con toda crudeza, fuí consciente de ser engañado, manipulado, estafado, que no era más que un número sin importancia, un borrego más de la inútil plebe. Eso creo que somos todos, unos pobres ilusos manipulados y engañados en beneficio de los botines, florentinos, Amáncios, Zp, Bush, Rajois,... pero ayer, en un partido de futbol, donde intento pasar un rato agradable con los amigos, para olvidarme, entre otras cosas, de que la sociedad que tenemos es una mierda orquestada por unos sinvergüenzas, me dí cuenta que, hasta en el futbol, somos manipulados y engañados y que un personajillo vestido de negro, sin más méritos que tener la cara muy dura y ningún escrúpulo, se reía de mi. Ya no sabe uno donde meterse ni que actividad (social) emprender para estar a salvo de chorizos.

Una pena

5.Publicado por Clandestino el 25/09/2005 18:55
Calcado Eduardo. Así es. Así está ocurriendo.

Para estar a salvo de chorizos solo hay una solución: Erradicarlos. Deshacerse de ellos sin contemplaciones. Para eso hay que mojarse e ir al lodazal, sacarlos, limpiar y desinfectar sus cubiles. No es una cuestión de ideologías, ni sistemas de gobiernos. Es una cuestión de higiene y civismo ciudadano. O vivimos y comemos en el estercolero habilitado especialmente para nosotros. O decidimos limpiarnos e higienizarnos, llevando toda la mugre al molar. Respirar aire fresco y limpio por fin.

La única diferencia entre lo que pasa en un campo de fútbol y en los entreshijos del estado, es que en el campo de fútbol se ve y se padece en directo las puñaladas traperas, mientras que los gacetilleros carroñas de los ocupas del estado ponen basurillas y dibujitos democráticos, en los medios, a la par que los chorizos nos pican para morcillas. Sin enterarnos sin darnos cuenta. Tanto es así que nos cabreamos ante algo tan trivial como el fútbol y permitimos, con total pasotismo, que asesinen y nos roben nuestro presente y el futuro de nuestros hijos.

Con nuestra participación y nuestra complicidad, al legitimar un sistema podrido votándolo como democracia. Nos desprecian como lo que somos: zombis asustados y arrugados ante la legión de amaestrados vejando, reprimiendo y esquilmando en nuestras calles de "su" propiedad, llenas de videocámaras y artilugios, que controlan hasta las veces que meamos, y en nuestras cuentas bancarias también "suyas" en complot y asociación con sus pupilos los banqueros. Con toda esa lista de votos que cobran para obeder fielmente las consignas del amo, y que previamente nosotros le regalamos al amo-verdugo, en forma de democracia, con el voto miserable-engaña-bobos, cuatrianual.

Si no hubiera fútbol-proocupas, prensa proocupas ni televisión basura-proocupas, otro gallo nos cantaría a todos. A ellos y a nosotros. Si tuviéramos democracia y con ella acceso a los asuntos y cuentas del estado, como si lo véramos en un campo de fútbol, seguro que nos cabrearíamos y arremeteríamos contra ellos, y sus desmanes, como se merecen y sabrían quién es quién y cuales son los derechos y obligaciones de cada cual.

Aún recuerdo como hasta la, cada vez menos, dictadura GRATIS de Franco temía a las movilizaciones. A día de hoy no solo no estamos mucho mejor, en el aspecto de libertades y derechos, sino que además de "eso", y de tratarnos como "eso", encima les pagamos la cama, el champán, la mariscada, el avión, el café, las copas, los puros,...

Saludos

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Este blog no es una plataforma de promoción del Voto en Blanco, sino un medio de castigo al mal gobierno y a la política antidemocrática que utiliza el termino “Voto en Blanco” por lo que conlleva de protesta y castigo al poder inicuo.

El voto en blanco es una bofetada democrática a los poderes políticos ineptos y expresa la protesta ciudadana en las urnas cuando padece gobiernos insoportables, injustos y corruptos. Es un gesto democrático de rechazo a los políticos, partidos y programas, no al sistema. Conscientes del riesgo que representaría un voto en blanco masivo, los gestores de las actuales democracias no lo valoran, ni lo contabilizan, ni le otorgan plasmación alguna en las estructuras del poder. El voto en blanco es una censura casi inútil que sólo podemos realizar en las escasas ocasiones que se abren las urnas. Esta bitácora abraza dos objetivos principales: Valorar el peso del voto en blanco en las democracias avanzadas y permitir a los ciudadanos libres ejercer el derecho a la bofetada democrática de manera permanente, a través de la difusión de información, opinión y análisis.


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DEMOCRACIA SEVERA. MÁS ALLÁ DE LA INDIGNACIÓN

Lo que hoy llamamos "democracia" es un triste remedo de lo que fue ese sistema en sus orígenes. Los políticos han aprendido a violarla y la han desnaturalizado y desarmado. "Democracia Severa, mas allá de la indignación" (Tecnos 2015), de Francisco Rubiales Moreno y Juan Jesús Mora Molina, es un libro que denuncia la degradación de la democracia y señala las reformas que el sistema necesita para que sea justo y decente y para que los políticos estén bajo control.
A la democracia le faltan piezas de gran importancia: exigencias éticas, controles a los políticos, que deben ser examinados, psiquica y moralmente, por comisiones independientes, auténtica separación de los poderes y otorgar un papel preponderante a la sociedad civil y al ciudadano, que deben influir y, sobre todo, supervisar la labor de los gobernantes, pudiendo, incluso, destituirlos. La impunidad debe acabar, como también la tolerancia frente a la corrupción y esos cheques en blanco que permiten a los políticos gobernar como les da la gana, ignorando la opinión de los ciudadanos, que son sus jefes y los soberanos del sistema.
Democracia Severa, que ya está en las librerías, aporta lucidez, libertad y solvencia ciudadana. Es una reflexión de denuncia que señala los puntos débiles de nuestro sistema y ayuda a la regeneración y a construir un mundo mejor.
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Las revelaciones de Onakra el escriba de Dios

Este libro, publicado por Francisco Rubiales Moreno, Las Revelaciones de Onakra, el escriba de Dios, no es, como los tres anteriores del mismo autor (Democracia Secuestrada, Políticos, los Nuevos Amos y Periodistas sometidos), un ensayo de pensamiento político, sino una original narración que recoge misteriosas revelaciones sobre la llegada de los primeros ángeles a la Tierra, sus relaciones con las especies vivientes del planeta, el nacimiento de la inteligencia humana y el inicio de esa lucha a muerte entre el bien y el mal que domina la existencia humana, desde el principio hasta el final de los tiempos.
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Periodistas sometidos. Los perros del poder

Periodistas Sometidos. Los perros del poder (Editorial Almuzara, 2009), el último libro publicado por Francisco Rubiales, ha sido acogido con gran interés por políticos, periodistas y ciudadanos interesados en conocer con detalle la profunda crisis del periodismo en España, el sometimiento al poder de miles de periodistas y de redacciones completas, la agonía del periodismo libre, independiente y crítico y la rotura de la vieja alianza entre periodistas y ciudadanos, sin la cual la democracia deja de existir.
Es el tercer y último libro de la trilogía de pensamiento político que comenzó con Democracia Secuestrada (Almuzara 2005) y continuó con Políticos, los nuevos amos (Almuzara 2007).
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Políticos, los nuevos amos

Políticos, los nuevos amos es el nuevo libro de Francisco Rubiales, publicado tras el éxito de Democracia secuestrada.

Como afirma el ex ministro Manuel Pimentel en el Prólogo,"Políticos, los nuevos amos afronta el problema de la degradación del poder con extraordinaria valentía, claridad y profundidad".
Pimentel, que recomienda la lectura del libro a los presidentes, ministros, altos cargos políticos, militantes y a cualquier ciudadano inquieto y preocupado por la democracia, lo define como un libro "duro, libre, alejado de lo políticamente correcto, capaz de provocar reflexiones y golpes de conciencia muy dolorosos".
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Democracia Secuestrada

La rebelión ya ha comenzado. Los ciudadanos quieren regresar del exilio y revitalizar una democracia que está postrada y secuestrada. El ciudadano será de nuevo el protagonista en una democracia auténtica y regenerada. El ser humano está dispuesto a construir a cualquier precio la catedral del futuro. Hay una fuerza desconocida que le impulsa a hacerlo, a pesar de sus cobardías, dudas y fracasos Pero, hasta conseguirlo, tendrá que atravesar desiertos y desfiladeros poblados de peligros y de alimañas dispuestas a defender con sangre y fuego sus privilegios.
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